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La
seguridad una necesidad de siempre
Por:
Juan Tomás Taveras Rodríguez*
La
seguridad surge con el ser humano mismo, con la necesidad de protegerse de
los peligros del ambiente y de las demás personas. Desde los primeros
asentamientos los humanos usaban medidas de seguridad, observadores
encargados de vigilar las tribus desde las copas de los árboles o las
entradas de las cuevas. Su misión era, en un principio, cuidarse de las
amenazas de las bestias, fieras u otras tribus. Luego, la vigilancia fue
pasando a ser realizada en las
entradas de los pueblos o aldeas, en las torres de las fortalezas y los
castillos, hasta nuestros días que se ha complejizado cada vez más con los
diferentes conflictos humanos.
Los
servicios de seguridad, han sido demandados en todo momento de la historia
de la humanidad, independientemente de los enfoques del momento o las
circunstancias y las diferentes denominaciones que la representan: guardia,
seguridad, centinela, gendarme, policía, etc.
Hoy
en día, más que nunca, las sociedades organizadas necesitan de esta
seguridad y protección, ya que en toda la evolución del desarrollo humano
el hombre es la peor de todas las amenazas y el mayor peligro para sí
mismo.
Sin
importar la institución o el tipo de organización que esté a cargo, la
seguridad es algo intrínseco del ser humano, que tiene por objeto regular,
proteger y asegurar el bienestar social, es decir la vida en sociedad a través
de las normas o reglas que determinan el orden establecido y que mantienen
el estado de derecho en toda sociedad organizada.
El
concepto seguridad en el contexto social ha evolucionado constantemente de
acuerdo a las transformaciones y los enfoques político, económico,
militar, psicosocial y ambiental. De esta misma manera se derivan los
diferentes conceptos: seguridad nacional, que a su vez contiene la defensa,
la seguridad ciudadana, la seguridad interna, seguridad pública, la
seguridad democrática, orden público, seguridad privada, seguridad
personal, etc.
Lo
que debemos tener en cuenta siempre es que la seguridad en todas sus
aplicaciones es un derecho humado que debemos proteger, defender y
garantizar.
Según
dicen los estudiosos del Derecho Constitucional, nuestro país no cumple las
funciones que le corresponden, de garantizar la supremacía de la constitución
mediante el control, limitación y descentralización de todos los poderes y
a través de ellos regir todos los elementos necesarios que requiere una
sociedad para vivir en armonía.
Además,
es importante destacar que nuestro ordenamiento jurídico adolece de una Ley
de Seguridad y Defensa Nacional y de un organismo especializado que cree las
políticas públicas en cuanto a la defensa y seguridad en general.
Es
tiempo de que la constitución cree el Consejo de Defensa y Seguridad
Nacional, definiendo claramente, cual es el rol de cada institución para
velar o garantizar estas la estabilidad, y desarrollo humano sostenible de la
República Dominicana, tomando en
cuenta, lo social, económico, político, militar, policial, ambiental y
migratorio.
Otro
aspecto importante es la falta de un organismo que unifique, dirija y
fiscalice las agencias nacionales de investigación e inteligencia, ya que
en nuestra sociedad dichas agencias trabajan a su libre albedrío violando
las garantías constitucionales y derechos fundamentales de las personas sin
sincronización, integración, apoyo unos con otros para que faciliten sus
funciones y se evite la duplicidad de esfuerzos.
Dicho
de otra manera, no puede existir un desarrollo económico sano y exitoso si
la seguridad ciudadana no está bien establecida, por lo que debemos
prepararnos conforme a los
avances de la sociedad; la misma se va haciendo más compleja y da al traste
con el surgimiento de nuevas problemáticas y conflictividades.
La
población desempeña un papel muy importante en la Seguridad ciudadana. De
hecho, se espera que los residentes, las instituciones y los grupos
comunitarios de cada sector formen una alianza con el personal policial y
las demás instituciones que le atañe ese rol
y juntos desarrollar estrategias modernas y consensuadas.
Estos
grupos mancomunados aportan a la policía y demás organismos relacionados
sus puntos de vista, información, recursos y pericias adicionales en la búsqueda
de objetivos comunes que puedan servir para enfrentarse a la criminalidad,
la inseguridad ciudadana y las perturbaciones del orden público.
Tradicionalmente,
la policía dominicana ha sido vista como una enemiga
o contraria a los intereses de las comunidades y es misión de toda
policía comunitaria y democrática revertir ese resentimiento y Para poder
cambiar y revertir dicho resentimiento, es preciso realizar grandes
esfuerzos y nunca cometer hechos que puedan volver atrás lo que se va
logrando. Esto solo podría lograrse con el desarrollo e implementación de
una policía modernizada, tecnificada y democrática orientada en una
filosofía comunitaria.
Nota
del autor:
General de la Policía
Nacional de República Dominicana, Periodista.
Las opiniones expuestas en los trabajos publicados en nuestra
sección especializada son de exclusiva responsabilidad de sus autores, por consiguiente no corresponden necesariamente con la posición del IIDH o la de sus donantes.
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