CONVENCIÓN SOBRE LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE
DISCRIMINACIÓN CONTRA LA MUJER: EL DERECHO INNEGABLE DE LAS MUJERES A LA
PROTECCIÓN
Amnistía
Internacional ha pedido hoy a los gobiernos de Oriente Medio y el Norte de África
que respeten y garanticen el respeto de los derechos de las mujeres retirando
sus reservas a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, destinada a proteger a las mujeres frente a la
violencia y la discriminación.
En un informe titulado Weakening the protection of women from
violence in the Middle East and
North Africa region (Índice AI: IOR 51/009/2004), publicado hoy, 3
de noviembre, Amnistía Internacional insta a estos gobiernos a conformar sus
legislaciones nacionales con las normas internacionales, incluida la Convención
sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer,
principal tratado sobre los derechos de las mujeres.
"Estas reservas niegan a las mujeres los derechos que la Convención
pretende garantizar, incluido su derecho a ser protegidas frente a la violencia
y la discriminación. También animan a que se mantenga, en la ley y en la
práctica, la violencia contra las mujeres. Las reservas deben ser retiradas, y
deben serlo ya", ha declarado Mervat Rishmawi, directora adjunta del Programa Regional para
Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.
El informe afirma que las reservas formuladas por la mayoría de los países de
la región de Oriente Medio y el Norte de África que han ratificado la
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer han privado de sentido y de eficacia a este instrumento. Aunque el
derecho internacional permite que se formulen reservas en el momento de la
ratificación, éstas no deben ser contrarias al objeto y el propósito del
tratado. En este caso, la mayoría de las reservas formuladas en la región son
contrarias a lo permisible.
La retirada de las reservas permitiría, por ejemplo, en la práctica, que una
mujer que sufra violencia a manos de su esposo pida ayuda al gobierno. Hasta
ahora, las autoridades estatales de muchos países se niegan a intervenir
alegando que los problemas entre cónyuges son "asuntos de familia"
que deben resolverse en casa. La Convención sobre la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer pide a los gobiernos que cambien toda
práctica, ley o norma que sea discriminatoria contra las mujeres, ya sea
cometida por funcionarios o por individuos particulares. Toda reserva a esta
disposición elimina por completo la eficacia de la protección a las mujeres.
La retirada de las reservas permitiría también que una mujer casada que viva en
un Estado extranjero regrese a su país de origen si sufre violencia a manos de
su esposo. La legislación nacional de muchos países de la región establece
actualmente que una mujer sólo puede abandonar su país de residencia si cuenta
con el permiso de su esposo, lo que le niega la libertad de circulación que
debería estar garantizada por la Convención.
Mervat Rishmawi ha
declarado: "Los gobiernos tienen la obligación de proporcionar a las
mujeres su derecho innegable a no sufrir violencia ni discriminación. Como
Estados Partes en la Convención, también tienen la obligación de conformar sus
leyes a este tratado y de tomar medidas para revisar su legislación
nacional".
Los países que han formulado reservas alegan que la Convención está reñida con
la legislación nacional y la shari'a (la ley
islámica). Muchos países de la región tienen leyes nacionales, incluidas las
que dicen estar basadas en las leyes religiosas, que son discriminatorias hacia
las mujeres y no concuerdan con las normas internacionales. A Amnistía
Internacional le preocupa el hecho de que las reservas formuladas por los
países de Oriente Medio y el Norte de África son contrarias al propósito mismo
de la Convención.
Amnistía Internacional pide a los gobiernos de la región que aún no han
ratificado la Convención –concretamente Irán, Emiratos Árabes Unidos, Omán y
Qatar– que lo hagan sin reservas. La organización pide también a esos gobiernos
que se conviertan en Estados Partes en el Protocolo Facultativo de la
Convención que permite la presentación de denuncias por parte de individuos y
grupos.
Información complementaria
El informe se presenta como parte de la Campaña de Amnistía Internacional para
Combatir la Violencia contra las Mujeres. Uno de los aspectos fundamentales de
esta campaña es captar apoyos ante los gobiernos para que ratifiquen la
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer y retiren las reservas que han formulado a ella.
Los motivos aducidos por los países de Oriente Medio y el Norte de África para
formular reservas no son exclusivos de esta región. Por ejemplo, Malta, Reino
Unido y Suiza han formulado reservas alegando que la Convención está reñida con
su legislación nacional. Otros países de fuera de la región también han
formulado reservas alegando que las disposiciones del tratado están en
conflicto con leyes religiosas. Entre ellos se encuentran Bangladesh,
Malaisia, Maldivas, Mauritania y Singapur. Amnistía
Internacional está captando apoyos para que se retiren estas reservas.
Fuente:
Amnistía
Internacional