Racismo, discriminación racial, xenofobia y otras formas conexas de intolerancia.

 

Informe del Seminario regional de expertos para América Latina y el Caribe sobre el cumplimiento del Programa de Acción adoptado en Durban: intercambio de ideas para una acción futura.

 

Distr. GENERAL

E/CN.4/2003/18/Add.1

18 de octubre de 2002

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS

59° período de sesiones

 

I. APERTURA DE LA REUNIÓN

 

A. Organización del Seminario

1. El tema principal del Seminario regional de expertos para América Latina y el Caribe fue el cumplimiento del Programa de Acción adoptado en Durban: intercambio de ideas para una acción futura. El Seminario fue una actividad de seguimiento de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, se celebró del 1º al 3 de julio de 2002 en México, D.F. y fue organizado con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Tras la presentación de los documentos de antecedentes preparados por nueve expertos y del debate sobre los temas del Seminario con la intervención de todos los participantes, los expertos llegaron a un acuerdo sobre una serie de conclusiones y recomendaciones que se exponen en el presente informe.

 

B. Participación

2. En el anexo del presente informe figura la lista de expertos que participaron en el Seminario, así como de los Estados Miembros de las Naciones Unidas y las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales que estuvieron representados como observadores.

 

C. Apertura del Seminario y elección del Presidente-Relator

3. El Seminario fue inaugurado con un discurso de apertura de la Sra. Maricler Acosta, Subsecretaria para Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, el discurso de la Sra. Mary Robinson, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la intervención de la Sra. Margarita Flores, Directora Adjunta de la CEPAL.

4. Por aclamación, el Sr. Luis Valencia Rodríguez, miembro del Comité para la eliminación de la Discriminación Racial, fue elegido Presidente-Relator del Seminario.

 

D. Aprobación del programa

5. El siguiente programa del Seminario fue aprobado sin votación.

1. Apertura de la reunión.

2. Planes de acción nacionales para combatir el racismo: el papel de los distintos

actores del proceso como los Estados, instituciones nacionales de derechos humanos, las organizaciones no gubernamentales y miembros de la sociedad civil).

3. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas a grupos específicos de víctimas:

a) Africamericanos y personas de ascendencia africana;

b) Pueblos indígenas;

c) Migrantes.

4. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas a la administración de justicia.

5. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas a la capacitación y educación en derechos humanos para todos los sectores de la sociedad.

6. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas a salud, incluido el VIH/SIDA.

7. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas al empleo.

8. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas a la dimensión género en la discriminación racial y, de una manera general, a la discriminación múltiple.

9. Cumplimiento de las disposiciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban relativas al papel de las instituciones internacionales financieras y de

desarrollo.

10. Conclusiones y recomendaciones.

11. Clausura del Seminario de expertos.

 

II. PLANES DE ACCIÓN NACIONALES PARA COMBATIR EL RACISMO:

EL PAPEL DE LOS DISTINTOS ACTORES DEL PROCESO (COMO LOS

ESTADOS, INSTITUCIONES NACIONALES DE DERECHOS HUMANOS,

ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES Y MIEMBROS

DE LA SOCIEDAD CIVIL)

 

6. Para presentar el tema el Sr. Luis Valencia se refirió al documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.1. En su exposición, el Sr. Valencia señaló que existe un mandato categórico de Durban en torno a la necesidad de fortalecer y promover instituciones nacionales independientes de derechos humanos. La Conferencia Mundial contra el Racismo reafirmó los principios que deben sustentar los planes de acción, y la educación es uno de los elementos claves. A continuación destacó algunos de los contenidos principales que debieran tener los planes de acción, tales como la ratificación de instrumentos internacionales en materia de derechos humanos; la vigencia de un sistema legal firme, estable e independiente; un adecuado funcionamiento del sistema electoral; amplio conocimiento y cumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales; adecuada vinculación entre los derechos humanos y el desarrollo; establecimiento y fortalecimiento de instituciones de derechos humanos; y más efectivas instituciones de la sociedad civil.

7. En las intervenciones y preguntas se hizo mención a la necesidad de que la implementación de los planes nacionales conlleve la elaboración de un detallado diagnóstico, haciéndose un llamado para que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) emprendan dichos diagnósticos. La representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) destacó la necesidad de información proveniente de las mismas comunidades desde una perspectiva más cualitativa y de autodefinición.

 

III. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN Y EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS A GRUPOS ESPECÍFICOS DE VÍCTIMAS

 

A. Afroamericanos y personas de ascendencia africana

 8. Introduciendo el documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.2, el Sr. Gustavo Makanaky señaló cómo a través de la historia de la región se han construido relaciones sociales basadas en el color de la piel, fenómeno que el Sr. Makanaky denomina "pigmentocracia". El experto señaló que en lo relativo a la población afroamericana no se debe delegar sólo a los Estados o al formalismo intergubernamental las posibles soluciones al problema, sino que se debe contar con la mediación y el monitoreo de organismos multilaterales regionales e internacionales en estrecha colaboración con la ciudadanía afroamericana, sus organizaciones, la comunidad académica y las instituciones de derechos humanos  en general. El Sr. Makanaky analizó el concepto de raza como componente central para la compresión de la situación de las poblaciones afroamericanas en el continente como concepto que esencializa las relaciones sociales y las características culturales de los distintos grupos; por ello destacó la utilidad del enfoque constructivista de la identidad y la cultura. En el caso de Colombia mencionó el hecho de que una gran cantidad de víctimas del conflicto armado son afrodescendientes.

9. El Sr. Makanaky planteó una crítica a la idea de implementar una convención

interamericana contra el racismo y la discriminación por considerar que sería una medida que retardaría otras acciones y el uso efectivo de los instrumentos nacionales e internacionales ya existentes. Varios de los participantes insistieron en reafirmar la importancia de una convención interamericana contra el racismo y la discriminación.

 

B. Pueblos indígenas

10. El Sr. Rodolfo Stavenhagen presentó el documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.3. En su introducción planteó los avances de la Conferencia contra el Racismo para los pueblos indígenas pero también destacó los vacíos y todos aquellos aspectos que quedaron fuera de la reunión, como la declaración de los derechos de los pueblos indígenas y la demanda por el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación. Destacó que la discusión sobre la libre determinación se ha estancado por la discordia que existe acerca del uso de conceptos como "pueblo", discusión que amenaza con bloquear la adopción de la declaración. Igualmente, señaló que la discriminación es un fenómeno variado, que se debe comprender atendiendo a varios ámbitos de la discriminación: jurídica, institucional, personalizada y subjetiva, y la discriminación estructural. Apuntó también a una serie de factores que entrampan los avances para el mejoramiento de la situación de los pueblos indígenas y profundizan la  discriminación, como son las políticas estatales y sus promesas incumplidas; los problemas de tierra y territorio y asociada a la tierra, la destrucción del medio ambiente y los recursos naturales que son una suerte de "racismo ambiental". También señaló los efectos que tienen sobre las poblaciones indígenas las guerras civiles que han generado miles de desplazados internos y migrantes forzados en la región.

11. El Sr. Stavenhagen destacó el papel que ha tenido en la región el modelo asimilacionista como parte integrante de las políticas estatales, a través del cual se ha promovido la modernización de los pueblos indígenas a los que se ha visualizado como "disfuncionales" al proyecto nacional en razón de sus lenguas, culturas y modos de vida. Una de las vertientes del asimilacionismo, el indigenismo, promovió la "aculturación" y el mestizaje como formas de superación de lo indígena. La negación de la identidad indígena es otro ámbito importante de

discriminación de estos pueblos, al igual que la educación con sus corrientes monoculturalistas y monolingüistas. Otro ámbito de discriminación es el de la representación política, ámbito complejo sobre el cual se deben buscar diversas fórmulas adecuadas a los contextos nacionales que promuevan el empoderamiento de los pueblos indígenas, así como la implementación de políticas compensatorias y de restitución.

12. En el debate se valoró los instrumentos regionales para la protección de los derechos humanos indígenas, destacándose el caso de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el asunto Awas Tingni en Nicaragua. Se discutió la importancia y responsabilidad que tienen las iglesias en las políticas y estrategias dirigidas a los pueblos indígenas.

 

C. Migrantes

13. Para presentar el tema sobre migrantes, el Sr. Álvaro Ramazzini se refirió al documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.4, señalando la importancia que tiene el contexto económico internacional y regional como causa de la migración, destacando la injusta distribución de la riqueza en el mundo y evidenciando las  limitaciones de la mundialización, que en regiones como América Latina genera una "injusticia estructural". Valoró también los avances en materia de creación y reforma de instrumentos y cuerpos legales referidos a los migrantes, línea por la cual se debiera seguir transitando dada la creciente situación de desprotección de los migrantes y su incremento durante los últimos años, todo lo cual debe ser profundizado dado el evidente resurgimiento de actitudes racistas y xenófobas contra los migrantes de los países.

14. En la sección de preguntas y discusión se indicó como problemas principales que debían discutirse la desprotección de los migrantes en materia de salud en los países receptores a la vez que la migración de profesionales de la salud de los países pobres a destinos como los Estados Unidos donde hay un déficit de estos profesionales. Este proceso actúa como un verdadero

subsidio de los países pobres a los países desarrollados sin que las remesas logren equilibrar el desequilibrio. Finalmente, se señaló la necesidad de establecer políticas concretas hacia los migrantes y que la lucha contra el terrorismo no conduzca a disminuir el respeto de los estándares de derechos existentes.

 

IV. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN

Y EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS

A LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

15. El Sr. Jorge Taiana preparó el documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.6 que lleva el mismo título que el tema. En ausencia del Sr. Taiana, el Sr. Julio Faundez presentó el documento.

16. El Sr. Faundez indicó que la justicia es uno de los principales instrumentos para combatir el racismo y la discriminación, para lo que debe cumplirse con ciertas condiciones como su independencia y compromiso con los derechos humanos. Sin embargo, los sistemas judiciales en la región presentan una serie de problemas como el alto nivel de impunidad y un descompromiso de los magistrados con los derechos humanos. El documento menciona los ámbitos temáticos que la Conferencia contra el Racismo abordó sobre temas como: diagnóstico de la situación; acceso a la justicia sin discriminación y la adopción de medidas para desterrar la xenofobia y discriminación en los sistemas judiciales; representación equitativa en la administración de justicia; procedimientos judiciales necesarios para investigar los actos de racismo; adopción de medidas para proteger a las víctimas de actos de racismo, incluido el derecho a solicitar reparación pecuniaria; y capacitación para los funcionarios públicos. El experto agregó que el documento recomienda considerar la implementación de mecanismos adecuados de resolución de conflictos, la administración de justicia en áreas remotas y los peligros de la excesiva formalización del sistema jurídico. También debe evaluarse el sistema judicial en el marco del concepto de "buen gobierno" y una necesaria distinción sobre las diferentes formas de derecho existentes en el interior de los de países (derecho internacional, derecho nacional, derecho indígena, etc.). En este sentido se debe conocer y valorizar el derecho consuetudinario.

 

V. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN

Y EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS A LA

CAPACITACIÓN Y EDUCACIÓN EN DERECHOS HUMANOS

PARA TODOS LOS SECTORES DE LA SOCIEDAD

17. En su presentación del documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.7 la Sra. Gilda Pacheco señaló que en cuanto a lo dispuesto en la Conferencia contra el Racismo sobre la capacitación y la educación, existen cuatro grandes tipos de desafíos para el movimiento de derechos humanos: los relacionados con los esfuerzos para garantizar un mayor conocimiento y utilización de las normas y mecanismos internacionales ya existentes para combatir el racismo y la discriminación, los que permiten armonizar las leyes nacionales y las políticas públicas a los estándares internacionales con participación de poblaciones directamente afectadas, los dirigidos a fortalecer destrezas de poblaciones involucradas y organismos de derechos humanos y los relacionados con la sensibilización y la información de la ciudadanía en general.

18. En la discusión se planteó que la difusión de los derechos humanos debe considerar los factores locales y las especificidades culturales y lingüísticas como modos adecuados de llegar, por ejemplo, a las poblaciones indígenas. En términos de acceso y difusión de la información se debiera promover la visibilización de las poblaciones indígenas y afrodescendientes en los censos nacionales.

 

VI. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN Y

EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS A SALUD,

INCLUIDO EL VIH/SIDA

19. La Sra. Cristina Torres Parodi preparó el documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.7. En ausencia de la Sra. Torres, el Sr. Cesar Vieira presentó el tema.

20. El Sr. Vieira explicó la manera en que se manifiestan las asimetrías en salud cuando se atiende al origen étnico racial y cómo se puede abordar el tema a través de las actividades de recolección de información, conceptualización y abogacía. Entre las conclusiones que se pueden obtener de la escasa información existente se encuentra que las tasas de salud están más deterioradas en los pueblos indígenas que en el resto de la población, que hay una serie de enfermedades que afectan más a las poblaciones indígenas o a los afrodescendientes, que los sistemas de salud no registran a la población indígena y afrodescendiente y que el VIH/SIDA afecta en mayor número a estas poblaciones, entre otros aspectos.

21. Entre las preguntas y comentarios destacó la necesidad de promover programas nacionales sobre VIH/SIDA. Se propuso tomar como modelo el enfoque del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA). Se recomendó que los grupos indígenas y afrodescendientes deberían ser incorporados como grupos meta de los programas de VIH-SIDA. Se debería evaluar si los programas de salud y formación de profesionales en el área de los países de la región están respondiendo a las necesidades sociales del país o responden a criterios de mercado. Igualmente, participantes recomendaron que se deberían de considerar los sistemas médicos tradicionales como complemento a los sistemas "formales".

 

VII. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN Y

EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS AL EMPLEO

22. El Sr. Julio Faúndez presentó el documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.9. En su

intervención el Sr. Faundez señaló que el Programa de Acción de Durban vincula el problema de la discriminación en el empleo con la lucha contra la discriminación en la educación, la salud, la vivienda y el acceso a los servicios sociales. El experto abordó también la situación de la discriminación en el empleo en América Latina donde, pese a no existir fuentes de información adecuadas, se desprende de los datos sobre pobreza y empleo general que los más afectados son los afrodescendientes y los indígenas.

23. El Sr. Faúndez afirmó que en la región no se reconoce ni la diversidad ni el racismo, lo que se manifiesta en la negación política de la diversidad racial y étnica y cuyos términos han sido reforzados por los modelos de desarrollo. Enfatizó también que la globalización no sólo trae beneficios sino también un conjunto de problemas como la flexibilización laboral, el incumplimiento de las normas laborales, los bajos salarios, factores que incentivan la inversión extranjera. Las crisis permanentes son otros argumentos para superar el problema de la discriminación en el empleo pues a partir de esta idea se excluyen personas del mercado laboral con la excusa de que la crisis no lo permite y que el problema se superará cuando la crisis termine, lo que en muchas ocasiones nunca llega a suceder.

24. Una crítica que se hizo a las medidas de acción positiva fue que éstas pueden ayudar a alterar el orden público y la paz social. La relación entre la extrema pobreza y la discriminación plantea algunos problemas para la aplicación de programas de acción positiva porque ésta parece funcionar mejor en economías formales. Por otra parte la inclusión de los individuos en el empleo mediante políticas de acción positiva corre el peligro de diluir o menoscabar la identidad del grupo a que se intenta beneficiar. Otra dificultad para combatir la discriminación es la escasa o nula representación política de los discriminados y su fragmentada distribución geográfica.

 

VIII. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN Y EL

PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS A LA DIMENSIÓN

GÉNERO EN LA DISCRIMINACIÓN RACIAL Y DE UNA MANERA

GENERAL A LA DISCRIMINACIÓN MÚLTIPLE

25. Presentando el documento HR/MEX/SEM.1/2002/BP.10, la Sra. Sueli Carneiro destacó la presencia de las organizaciones de afrodescendientes en América Latina y el Caribe en el nuevo marco inaugurado en el proceso pre y post Durban; particularmente relevó cómo esta alianza aportó a la configuración de un amplio diagnóstico sobre las prácticas discriminatorias que persisten en la región, sus raíces históricas, sus múltiples manifestaciones e identificó a los grupos humanos afectados por esas prácticas. Asimismo, enfatizó el conjunto de recomendaciones que este movimiento aportó a los documentos finales de Durban. A partir de estos elementos señaló cómo se insertó el protagonismo de las mujeres y su combate contra el racismo y cómo se incorporó la cuestión de género como elemento central de este proceso.

Valorizó el énfasis que el Programa de Acción de Durban dio a la problemática específica de las mujeres afrodescendientes y las múltiples formas de discriminación que enfrentan.

26. En el debate se señaló que el mito de la democracia racial del Brasil fue profundamente cuestionado en la Conferencia contra el Racismo. Pese a ello, las nuevas medidas para establecer políticas de cuota en algunos sectores han sido cuestionadas por algunos sectores de la sociedad civil que creen ver en esta medida una forma de discriminación. Las políticas de cuotas muchas veces son asumidas por las empresas transnacionales que ya tienen experiencia en este sentido y saben que de ello podrán obtener buenos resultados; sin embargo, las empresas nacionales se muestran reticentes a estos cambios. Se planteó la problemática de los quilombos, donde hay un proceso de desagregación de familias. Respecto de la discriminación en el ámbito de las creencias, la experta señaló que se está buscando un marco legal que proteja efectivamente las creencias y los cultos de los afrodescendientes, pues son instrumentos de

afirmación cultural y alternativas económicas a través del turismo.

 

 

IX. CUMPLIMIENTO DE LAS DISPOSICIONES DE LA DECLARACIÓN Y

EL PROGRAMA DE ACCIÓN DE DURBAN RELATIVAS AL PAPEL

DE LAS INSTITUCIONES INTERNACIONALES FINANCIERAS

Y DE DESARROLLO

27. La Sra. Josefina Stubbs, del Banco Mundial, señaló que reconocía la existencia de crecientes consensos entre las agencias multilaterales y de desarrollo sobre la urgencia de combatir la exclusión social. Asimismo se han hecho importantes avances en entender que la pobreza tiene un fuerte componente racial y étnico, con mayor exclusión en el caso de las mujeres. Planteó que es necesario crear sensibilidad entre los gobiernos de la región para la implementación de políticas públicas enfocadas hacia grupos vulnerables desde la dimensión racial y étnica. Solicitó integrar la Declaración de Durban, sus pautas y aspiraciones a las metas de desarrollo y eliminación de pobreza acordadas por la comunidad internacional bajo los objetivos del milenio.

 

X. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES DEL

SEMINARIO DE EXPERTOS

28. A continuación se reproducen las conclusiones y recomendaciones aprobadas por el Seminario de expertos.

A. Planes de acción nacionales

29. De acuerdo con la Declaración y el Programa de Acción de Durban y con miras a asegurar la máxima protección y defensa de los derechos humanos, los Estados deben elaborar y desarrollar planes de acción nacionales, cuyo cumplimiento debe estar confiado a instituciones o comisiones nacionales de amplia representación. El objetivo fundamental de los planes debe ser llevar a cabo las recomendaciones contenidas en la Declaración y el Programa de Acción

señalados.

30. Solicitamos a los gobiernos de la región que adopten políticas públicas de combate a la discriminación racial, conforme al Programa de Acción de Durban, a partir de amplias consultas con las poblaciones afectadas.

31. Los Estados deben comprometer su voluntad y decisión políticas para el leal y efectivo cumplimiento de los planes de acción.

32. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos está siempre lista para absolver consultas o pedidos de asesoramiento en relación con la elaboración y cumplimiento de los planes de acción.

33. Entre los aspectos que se debe tener en cuenta en la elaboración o adecuación de los planes de acción, conviene destacar los criterios de independencia, representatividad y credibilidad, de tal manera que sus actividades de promoción, protección y prevención se sustenten  en el reconocimiento y aceptación de su autoridad como un instrumento idóneo para el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el imperio del derecho.

34. Los planes de acción deberán contener medidas específicas a favor de los grupos discriminados, entre ellos las mujeres, los niños, los indígenas, los afroamericanos y afrodescendientes, los migrantes, los desplazados internos, los refugiados, los mestizos, los romaníes, los discapacitados, las comunidades judías, comunidades árabes e islámicas, los ancianos, los grupos minoritarios (definidos como poblaciones meta en el presente documento).

35. Todas las iniciativas de seguimiento del Programa de Acción de Durban deberán incorporar la perspectiva de género, en el entendido de que "género" no es sinónimo de "sexo", no es un tema sino una categoría de análisis, y que las mujeres no son un sector aislado, sino una población presente en todos los grupos étnicos.

36. Es indispensable que en la elaboración y cumplimiento de los planes de acción tengan una activa y permanente participación entidades de la sociedad civil, miembros de las organizaciones no gubernamentales competentes, líderes religiosos y de los partidos políticos y representantes de los medios de comunicación social. Se debe garantizar que las personas y grupos que sean víctimas del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia puedan participar plenamente.

37. Los Estados deberán asegurar la más amplia difusión de los planes de acción, de tal manera que puedan ser conocidos por todos los habitantes del país. Sin perjuicio de la responsabilidad primordial que incumbe a los Estados en la preparación de los informes que deben presentar a los distintos órganos creados en virtud de tratados, las instituciones establecidas por los planes de acción también deben participar en su elaboración.

38. Instamos a las organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la temática a generar procesos de coordinación y redes interorganizacionales, para el establecimiento de mecanismos de seguimiento y estrategias de incidencia en la etapa post Durban, que contribuyan al cumplimiento por parte de los Estados de las recomendaciones y medidas establecidas en el Programa de Acción de Durban.

 

B. Grupos específicos de víctimas

Afroamericanos y afrodescendientes

39. El Seminario recomienda a las agencias de estadísticas nacionales, los organismos regionales y al sistema de las Naciones Unidas elaborar sistemas de información en la recolección de estadísticas oficiales para el desarrollo, en todos los países de la región, que incorporen el componente étnico afroamericano que permitan visibilizar la presencia de las comunidades afrolatinoamericanas y caribeñas y sus organizaciones, incorporando los componentes de género y étnico en todos los programas generados.

40. El Seminario exhorta a los Estados a la creación de programas de acción afirmativa tanto en el ámbito oficial como en su promoción y seguimiento en el sector privado. De manera complementaria, se recomienda al sistema de las Naciones Unidas la incorporación de profesionales afrodescendientes en sus oficinas en los países de la región, para que representen de manera real la diversidad y la composición de las poblaciones de su jurisdicción.

41. El Seminario insta a las Naciones Unidas a iniciar, bajo la coordinación del Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (UNRISD), un programa específico de investigación coordinado con centros de estudios afroamericanos de las universidades a lo largo y ancho del hemisferio y algunos centros de estudios extracontinentales,

focalizados en la población afrodescendiente de América Latina y el Caribe dentro de la agenda prioritaria de corto plazo, que sirva de insumo a los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y centros académicos para avanzar en el diagnóstico y formulación de propuestas de políticas públicas. La investigación y promoción debe cubrir los ámbitos locales y regionales, nacionales e internacionales, en los aspectos históricos, sociológicos y culturales, tanto del pasado como contemporáneos, relacionados con la presencia de africanos y afrodescendientes en el continente americano y el Caribe.

42. El Seminario recomienda a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la creación de una relatoría especial sobre asuntos afrodescendientes.

43. El Seminario exhorta a los Estados, la sociedad civil y los organismos internacionales a que reconozcan las especificidades de las comunidades afrodescendientes que dependen de sus tierras ancestrales para el sostenimiento y preservación de sus prácticas culturales. El Seminario urge a los gobiernos a que ratifiquen el Convenio Nº 16 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y sus mecanismos de implementación.

 

Pueblos indígenas

44. El Seminario exhorta a los Estados a redoblar los esfuerzos concertados para que el proyecto de declaración de los derechos de los pueblos indígenas sea aprobado antes del término del Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo en 2004, tarea que no puede dejarse solamente a negociaciones directas entre miembros de delegaciones gubernamentales, sino que debe ser un proceso con amplia participación de representantes de dichos pueblos.

45. El Seminario invita a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a organizar foros de especialistas indígenas y gubernamentales en los países cuya participación es esencial para el buen éxito de las negociaciones en torno al proyecto de declaración, así como desplegar una intensa actividad de cabildeo.

46. Se insta a los Estados la revisión cuidadosa de las leyes, los reglamentos y los decretos que norman la relación entre los pueblos indígenas y el Estado en todos sus niveles: local, regional, provincial, nacional etc., con el objeto de eliminar todos aquellos que contengan formulaciones discriminatorias.

47. El Seminario solicita a la Comisión de Derechos Humanos que constituya comisiones ad hoc con la participación de juristas, legisladores, científicos sociales y, por supuesto, representantes de los pueblos indígenas y de organizaciones de derechos humanos, con el propósito de revisar y evaluar el sistema legal que norma las relaciones de los pueblos indígenas y los Estados. Esta apreciación se refiere también a los países que ya han ratificado el Convenio Nº 169 de la OIT.

48. Se insta a los Estados a detectar y depurar las prácticas discriminatorias dentro de los distintos sistemas de la administración pública y privada allí en donde aún existen.

49. El Seminario recomienda difundir y reconocer legislaciones recientes que han abierto espacios para que los pueblos indígenas encuentren mecanismos institucionales para la defensa de sus tierras y territorios, así como la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor de la protección de los derechos colectivos.

50. El Seminario pide el reconocimiento de la naturaleza multilingüe y poliétnica de las naciones latinoamericanas y solicita a los Estados que adecúen los sistemas de enseñanza correspondientes a este reconocimiento.

51. El Seminario recomienda utilizar los medios de comunicación como instrumentos valiosos para promover el respeto hacia los demás, la dignidad humana, la tolerancia hacia el "otro", en el marco de una concepción auténtica de pluralismo y ciudadanía multicultural.

52. Los Estados deben hacer ajustes entre los importantes reconocimientos  jurídicos efectuados, en algunos países, y sus consecuencias en el mejoramiento de las condiciones de vida de los grupos discriminados.

53. El Seminario exhorta a los Estados a establecer medidas que vayan en beneficio de los trabajadores migrantes en mayoría de origen indígena, tanto en los países de origen como en los de recepción.

54. Se recomienda a los Estados, los organismos internacionales y regionales, las

organizaciones no gubernamentales y otros grupos de la sociedad civil que establezcan medidas y programas que promuevan la valorización de las culturas, la cosmovisión y las creencias de las poblaciones indígenas y mestizas.

55. El Seminario pide a los Estados que resalten en propuestas educativas nacionales la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas, manifestada en su respeto a la vida, la naturaleza, la solidaridad y los valores humanos, como fuente de reserva espiritual para la humanidad.

56. Se solicita a los Estados que promuevan programas de educación bilingüe en aquellos países en que aún existen programas educativos homogeneizantes y discriminatorios.

57. Se invita a los Estados y organizaciones internacionales y regionales a programar evaluaciones periódicas para verificar los progresos logrados en la  aplicación de las medidas encaminadas a superar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las  formas conexas de intolerancia contra los pueblos indígenas.

58. Se exhorta a los Estados a que consideren en sus sistemas judiciales el derecho consuetudinario como parte integrante del pluralismo legal que debe existir en los países de la región.

 

Migrantes

59. A fin de regular el fenómeno migratorio, es necesario impulsar las relaciones comerciales con menores restricciones entre los países, revitalizar mercados y propiciar proyectos de desarrollo en las áreas más empobrecidas de la región.

60. Se requieren acciones globales a nivel internacional para abordar el fenómeno migratorio:

programas de información en los países de origen, cuotas en migraciones temporales, programas de población, políticas de desarrollo económico y social, etc. Se precisa asimismo de un tratamiento del problema a nivel regional.

61. Se exhorta a los Estados a procurar que los estándares internacionales de protección a los(las) migrantes en su intercepción, detención y deportación no sean disminuidos.

62. El Seminario insta a los Estados a que fortalezcan los procesos de constitución de democracias en el interior de sus países y garanticen los derechos económicos, culturales y sociales de sus ciudadanos.

63. El Seminario promueve la ratificación de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 45/158, de 18 de diciembre de 1990.

64. El Seminario recomienda impulsar las asociaciones de inmigrantes, que se convierten en ocasiones en grupos de presión junto a otras organizaciones de la sociedad civil.

65. Se exhorta a los gobiernos a que formulen políticas para acompañamiento y protección de nacionales en el extranjero, desde las embajadas y consulados de los países emisores.

66. El Seminario exhorta a los gobiernos a que concienticen respecto de la situación y problemática que vive el migrante, para evitar el rechazo por parte de la población y provocar en cambio la solidaridad.

67. El Seminario afirma que el migrante no debe ser visto como un problema sino como un signo de esperanza con una clara opción por la vida, para vencer la exclusión y la condena a la pobreza y a la muerte.

 

C. Administración de justicia

68. En cuanto a los sistemas de administración de justicia, se insta a los Estados a:

a) Garantizar que cada plan nacional de acción destaque la necesidad de luchar contra el racismo dentro del sistema de justicia penal;

b) Garantizar que el personal de la administración de justicia (magistrados, fiscales, empleados del sistema de justicia y letrados), el personal de las instituciones penitenciarias, de la policía y de inmigración a todos los niveles reciba formación especializada en derechos humanos relacionada con la discriminación racial;

c) Llevar a cabo investigaciones multidisciplinarias sobre las repercusiones del racismo en todos los ámbitos del sistema de justicia penal, en particular, por ejemplo, para los resultados de las medidas policiales, las sentencias dictadas por la judicatura y la concesión de la libertad condicional u otros beneficios jurídicos para las personas encarceladas;

d) Adoptar medidas para promover la diversidad al contratar personal para todos los ámbitos del sistema de justicia penal;

e) Garantizar que todos los funcionarios del sistema de justicia penal respondan por sus actos racistas, desde la policía hasta los miembros del poder judicial, desde los funcionarios de prisiones hasta el personal de inmigración;

f) Garantizar un trato imparcial y humano, así como asistencia letrada e interpretación para los migrantes detenidos;

g) Garantizar que se adopten medidas para la abolición de

i) la pena capital;

ii) la práctica de sancionar a los menores con condenas reservadas para los

adultos;

iii) todas las disposiciones relativas a sentencias obligatorias en vista de sus

efectos racialmente dispares;

h) Garantizar una evaluación plena e independiente de los riesgos de discriminación específicamente racial que encierran las instituciones privadas de justicia penal y la utilización privada del trabajo penitenciario;

i) Garantizar mecanismos independientes de supervisión, inspección y control en todos los lugares de detención, prestando especial atención a las condiciones y al trato de los detenidos vulnerables al racismo, la discriminación racial, la xenofobia o las formas conexas de intolerancia;

j) Crear mecanismos para que las leyes sean ampliamente respetadas, reconocidas, ejercidas y divulgadas en las lenguas de todos los pueblos indígenas y comunidades étnicas que habitan el país.

69. Se solicita a la Federación Iberoamericana de Defensores del Pueblo (Ombudsman) que se involucre en el monitoreo del plan de acción y en la protección de derechos de las poblaciones meta.

 

D. Capacitación y educación en derechos humanos

Ámbito internacional

70. Se exhorta a los Estados a que difundan ampliamente el conocimiento y utilización de normas y mecanismos internacionales existentes para la protección de los derechos humanos de las poblaciones meta. Para tal propósito:

a) Solicitar al Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos

(OEA) que considere la creación de una convención interamericana contra la

discriminación racial;

b) Adoptar medidas concretas para la amplia difusión de la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Awas Tingni y otras futuras que protejan derechos colectivos respecto a la protección de las tierras.

 

Ámbito nacional

71. Se solicita a los Estados que armonicen leyes nacionales y políticas públicas con estándares internacionales por ellos aprobados con respecto a los derechos de las poblaciones meta, de manera especial la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y el Convenio Nº 169 de la OIT. Para tal propósito:

a) Difundir ampliamente los estándares mínimos de protección establecidos en los

textos constitucionales de los 35 países del continente americano con relación a normas expresas de prohibición a la discriminación. En los casos pertinentes, dar a conocer las normas expresas de protección a las poblaciones afrodescendientes, indígenas y/o nativas, con respecto a sus lenguas y a acciones específicas de protección en cuanto al reconocimiento de tierra y/o territorio.

b) Ampliar la publicidad respecto de los países que han ratificado la Convención

Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial,

que por ello se han obligado a ser supervisados por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, e investigar cuántos informes por país se han presentado al Comité y dar seguimiento a las recomendaciones emanadas de los mismos. En el caso de los países que no lo han hecho, definir estrategias de incidencia de la sociedad civil en las cancillerías para el cumplimiento de este objetivo.

 

En el fortalecimiento de destrezas de organizaciones de la sociedad civil

72. Se exhorta a los Estados a que monitoreen el cumplimiento de los resultados y

compromisos de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, con los informes y el trabajo que realizan los comités correspondientes de las Naciones Unidas, y para estos fines, que fortalezcan y coordinen el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, especialmente en la realización de los informes paralelos o "sombra", que tanta utilidad prestan a estos comités.

73. Se exhorta a los Estados a que capaciten a organizaciones civiles afrodescendientes e indígenas en las Américas en formas de monitoreo y rendición de cuentas, teniendo en cuenta los mecanismos creados a partir de los tratados internacionales para supervisar el cumplimiento de las obligaciones de los Estados partes en tales instrumentos.

74. El Seminario solicita a la Comisión de Derechos Humanos que vincule el Programa de Acción de Durban con la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, a fin de que cada derecho establecido en la Convención  pueda hacerse operativo a través del Programa de Acción.

 

En campañas de sensibilización de la ciudadanía

75. Se invita a los Estados en el marco del Plan Interamericano de Educación a promover campañas educativas con la participación de instituciones públicas, especialmente en el campo de la educación, la capacitación y la cultura, para combatir los prejuicios que son causa de la discriminación racial, promover la toma de conciencia con respecto a estereotipos negativos y estimular relaciones más positivas entre las razas, las culturas y las etnias. Para tal propósito:

a) Incorporar en la capacitación regular de educadores el tema de la diversidad cultural y su contribución a la sociedad, según la realidad de cada país, promoviendo conocimientos y valores de aceptación, tolerancia y respeto a culturas de pueblos indígenas y afrodescendientes.

b) Revisar los contenidos de textos y materiales didácticos de la educación formal, para detectar elementos explícita o sutilmente racistas o discriminatorios hacia cualquier grupo racial o étnico, así como la proporcionalidad de la información que se brinda sobre cada grupo poblacional.

c) En el ámbito de la educación formal es importante promover investigaciones  que determinen en qué medida este sistema brinda igualdad de cobertura y de calidad de la educación sistemática a las poblaciones racial o étnicamente diversas del país.

Esto supone analizar las condiciones reales de equidad en el acceso de estas poblaciones a la escuela pública, su permanencia en el sistema y su egreso exitoso.

 

E. Salud, incluyendo el VIH/SIDA

76. El Seminario constata que, a pesar de la insuficiente información disponible en este campo, los grupos afrodescendientes, indígenas y migrantes de América Latina y el Caribe están afectados por desigualdades en el ámbito de la salud en proporciones considerablemente más elevadas que la población general de la región. Dichas desigualdades se refieren tanto a la situación de salud como al acceso, la utilización y el financiamiento de los servicios de salud.  Su reducción exige la acción mancomunada de los Estados, las comunidades interesadas, la sociedad civil y la cooperación externa en el desarrollo de políticas y programas de salud que discriminen positivamente a dichos grupos.

77. Teniendo en cuenta la prioridad asignada por la Declaración y el Programa de Acción de Durban a la reducción de las desigualdades de salud producidas por causas raciales o étnicas, los expertos sugieren las siguientes líneas de acción que deben ser seguidas por los Estados de América Latina y el Caribe para alcanzar este objetivo:

a) Desarrollar políticas y programas destinados a reducir las desigualdades en situación de salud y acceso, utilización y financiamiento de los servicios de salud que afectan a los grupos afrodescendientes, indígenas y migrantes;

b) Focalizar los proyectos apoyados por los fondos globales de salud y las estrategias de reducción de la pobreza en beneficio de las comunidades afrodescendientes, indígenas y migrantes;

c) Utilizar las buenas prácticas desde el punto de vista étnico de los programas contra el VIH/SIDA y de salud reproductiva en el desarrollo de programas de prevención y control de otras enfermedades que afectan a los grupos afrodescendientes, indígenas y migrantes;

d) Establecer en los ministerios de salud unidades dedicadas a promover la participación de la sociedad civil, los parlamentos y el poder judicial en la reducción de las desigualdades de salud que afectan a las comunidades afrodescendientes, indígenas y migrantes;

e) Facilitar la incorporación de conocimientos y prácticas de salud de los grupos

afrodescendientes e indígenas en las políticas y programas de salud;

f) Introducir la identificación étnica de individuos y comunidades en los censos

demográficos, encuestas de hogares, estadísticas y sistemas de información de salud, en consulta con las comunidades interesadas;

g) Realizar la estimación del gasto nacional y financiamiento de salud desde una

perspectiva étnica, como un instrumento para monitorear la asignación de recursos a las políticas y programas de salud en beneficio de los grupos afrodescendientes e indígenas;

h) Promover la capacitación de las comunidades afrodescendientes e indígenas en aspectos relacionados con la promoción y protección de la salud, así como la

prevención y el control de la enfermedad;

i) Promover la cooperación entre los ministerios de salud y de educación para facilitar la formación como profesionales de salud de personas de origen africano e

indígena; y

j) Capacitar al personal de salud en general sobre la identificación y manejo de las

dimensiones étnicas de la salud y enfermedad con el propósito de reducir la discriminación racial en el sector salud.

 

F. Empleo

78. El Seminario solicita a los Estados y las organizaciones internacionales y  regionales que realicen diagnósticos nacionales sobre la situación de empleo con énfasis en la situación particular de las poblaciones meta.

79. Se exhorta a que se recopile información por parte de los Estados, organismos

internacionales y organizaciones gubernamentales de cómo se expresa la discriminación de empleo en las poblaciones de afroamericanos e indígenas para definir estrategias de atención.

80. Teniendo en cuenta que el Programa de Acción de Durban insta a los Estados a que adopten medidas concretas que eliminen el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia en el lugar de trabajo y aseguren la plena igualdad de todos ante la ley y a que eliminen otros obstáculos, el Seminario recomienda a los Estados que tomen las siguientes medidas:

a) Realizar programas de capacitación focalizados en destrezas específicas para la consecución de empleo de las poblaciones afrodescendientes e indígenas;

b) Tomar medidas legislativas y políticas públicas relacionadas con el empleo de estos sectores;

c) Identificar e implementar prácticas de acciones afirmativas para incrementar el

empleo en poblaciones afrodescendientes e indígenas;

d) Generar medidas focalizadas en el ámbito comunitario de creación de empleo, como estrategia de promoción laboral y seguridad ciudadana;

e) Realizar seminarios con sindicatos y ministerios de planificación y economía a nivel de los países para definir estrategias de incorporación; y

f) Crear mecanismos eficientes de regulación con respecto a las trabajadoras

domésticas.

81. Se exhorta a las empresas privadas y públicas a que promocionen políticas de igualdad en el empleo al interior de éstas y generen mecanismos internos de resolución de conflictos laborales.

82. Se recomienda a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la OIT que evalúen y diseminen información sobre experiencias de acciones positivas.

83. Se exhorta a los gobiernos a que se aseguren que no asuman compromisos internacionales que menoscaben los derechos laborales de las poblaciones meta.

84. Se exhorta a los gobiernos a que se aseguren que respeten los derechos de las poblaciones metas y en ningún caso suspendan o menoscaben estos derechos para crear incentivos a la inversión extranjera.

 

G. Género

Mejorar la recolección de datos desglosados

85. El Seminario solicita a los Estados y a las organizaciones internacionales y regionales:

a) La incorporación del tema de la raza y la etnia en los instrumentos de recolección de información sobre población;

b) La desagregación del índice de desarrollo humano por raza y género para todos los Estados de la región.

 

Discriminación positiva

86. El Seminario invita a los Estados a establecer cuotas porcentuales por raza y género, como parte de sus programas de acción afirmativa, en la composición de sus estructuras ejecutivas, legislativas y judiciales. Se invita igualmente a las empresas privadas y públicas, incluyendo a empresas de comunicación, a establecer dichas cuotas en la selección y promoción de personal.

87. Se alienta a los Estados a crear programas de generación de empleo, ingreso y autosustento que ofrezcan capacitación técnica y gerencial incluso en actividades no tradicionales y con el uso de nuevas tecnologías, destinadas a las mujeres negras, en especial a aquellas de comunidades remanentes de quilombos o cimarrón, e indígenas de zonas rurales.

 

Propuestas sectoriales

88. Se hace un llamado general a los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y otros miembros de la sociedad civil a desarrollar:

a) Campañas de valorización de las mujeres negras e indígenas como forma de revertir los estereotipos presentes en el imaginario social que aprisionan a las mujeres negras y promueven su descalificación, en especial en el mercado de trabajo y en el campo de los valores afectivos.

b) Campañas de sensibilización del sector privado para la inclusión de la diversidad étnica y racial y de género en el conjunto de sus responsabilidades sociales.

c) Programas de capacitación profesional e implantación de un sistema financiero de microcrédito de estímulo a la creación de microempresas y cooperativas que saquen las mujeres negras e indígenas del "gueto" del servicio doméstico.

d) Programas de alfabetización de mujeres adultas. Estudios realizados demuestran que la alfabetización de mujeres adultas tiene gran impacto sobre la reducción de la pobreza e influencia decisiva sobre la educación de sus hijos e hijas y de otros niños y niñas de su entorno.

e) Inversiones en la educación de niños negros e indígenas y niñas negras e indígenas con edades entre 4 y 6 años para compensar las ausencias culturales del ambiente familiar.

f) Programas de acceso a las nuevas tecnologías que permitan superar la actitud

tecnofóbica que la exclusión social produce en las mujeres negras e indígenas.

g) Programas de desarrollo sustentado para los y las "quilombolas" y cimarrones.

h) Programas de trabajo solidario para la construcción comunitaria de viviendas.

i) Programas de formación política: desarrollo de la capacidad de reivindicación, de promoción de nuevos liderazgos y nuevas organizaciones de mujeres negras e

indígenas.

j) Programas de formación en derechos humanos, derechos reproductivos y derechos civiles, económicos, sociales y culturales.

k) Programas de formación de agentes de salud y de grupos de portadores de

enfermedades etnicorraciales y de portadores de las enfermedades de mayor

incidencia en la población negra e indígena.

l) Incentivos a la formación de investigadoras negras e indígenas en las temáticas de género y raza.

m) Programas de erradicación de los estigmas y estereotipos de género y raza en los instrumentos didácticos utilizados en el sistema educacional.

n) Proyecto editorial de traducción y divulgación en los idiomas de la región acerca  de estudios sobre mujeres negras.

o) Producción de instrumentos de comunicación de carácter regional: revistas, páginas en la Internet, boletines sobre las mujeres negras e indígenas.

p) Apoyo a los encuentros regionales de mujeres afrolatinoamericanas y caribeñas.

q) Capacitación de mujeres negras e indígenas para intervención en los organismos internacionales de derechos humanos y derechos de minorías en agencias multilaterales.

 

H. Agencias internacionales, financieras y de desarrollo

89. El Seminario reconoce que existe un creciente consenso entre agencias multilaterales y de desarrollo sobre la urgencia de combatir la exclusión social. Asimismo, se han hecho avances importantes en entender que la pobreza tiene un fuerte componente étnico y racial, con características de mayor exclusión en el caso de las mujeres.

90. Es necesario crear sensibilidad entre los gobiernos de la región para la implementación de políticas públicas enfocadas hacia grupos vulnerables desde la dimensión racial y étnica.

91. Se solicita a las agencias de cooperación al desarrollo que sensibilicen y capaciten a sus funcionarios y técnicos especializados para que puedan integrar en todos sus proyectos y programas las especificidades raciales, étnicas y de género.

92. Se solicita a las agencias de las Naciones Unidas y a las organizaciones multilaterales de desarrollo que incorporen en sus informes anuales los avances realizados en el alcance de los objetivos del milenio y de seguimiento de la Conferencia de Durban, en relación con los grupos meta.

93. Se pide a las agencias de las Naciones Unidas y a las organizaciones multilaterales de desarrollo el establecimiento de puntos focales al interior de las organizaciones con mandatos al seguimiento del Programa de Acción de Durban y el establecimiento de diálogos productivos con los gobiernos, las agencias y la sociedad civil.

94. El Seminario urge a las agencias de las Naciones Unidas y a las organizaciones multilaterales de desarrollo a que apliquen políticas de diversidad en los procesos de reclutamiento de personal en las áreas técnicas, especializadas y gerenciales.

95. Se exhorta a los Estados a que integren la Declaración de Durban, sus pautas y aspiraciones a las metas de desarrollo y eliminación de pobreza acordadas por la comunidad internacional bajo los objetivos del milenio. Los grupos meta deben ser sujetos de especial atención en la superación del déficit educativo y en la mejoría de la calidad de la educación; disminuir los niveles de incidencia del VIH/SIDA particularmente en las poblaciones afrodescendientes; y aumentar la participación de los grupos excluidos en su acceso a fuentes de empleo. Los avances hechos en esta área deben ser reportados en las subsecuentes reuniones de seguimiento de los acuerdos de Durban.

96. Se pide que se fortalezcan iniciativas de coordinación y diálogo alrededor de   estas metas y su implementación entre agencias multilaterales, de cooperación y desarrollo, gobiernos y organizaciones civiles.

97. Se exhorta a los Estados a que creen herramientas e indicadores para evaluar los avances en el cumplimiento de estas metas, identificar obstáculos, ampliar y difundir experiencias exitosas a nivel nacional y regional.

98. El mejoramiento de la salud, educación y las oportunidades de empleo debe conllevar el fortalecimiento de la sociedad civil.

99. Se solicita a las agencias privadas de cooperación que apoyen  financieramente los planes de trabajo de seguimiento de la Conferencia de Durban de las organizaciones civiles.

100. Se exhorta a los Estados a que generen alianzas estratégicas y programas piloto con el sector privado para:

a) Mejorar las condiciones de trabajo en el ámbito laboral, por ejemplo a través de

códigos de conducta;

b) Fortalecer la capacidad de inversión y gestión de pequeños productores y

microempresarios (créditos y apoyo técnico);

c) Crear programas de capacitación para acceso al empleo y expansión de capacidades en el mercado laboral.

101. El Seminario recomienda a las agencias de las Naciones Unidas que incorporen en sus planes de trabajo acciones específicas para el combate del racismo, la discriminación racial y de género de conformidad con las recomendaciones de la Declaración y el Programa de Acción de Durban.

102. Recomienda a la Comisión de Derechos Humanos que adopte las medidas necesarias para proclamar el "Decenio de las Naciones Unidas de los Pueblos y Comunidades Afrodescendientes".

103. Se recomienda al Grupo de Trabajo sobre Minorías la organización de un seminario anual de expertos y organizaciones afrodescendientes, indígenas y otras minorías para evaluar el nivel de implementación del Programa de Acción de Durban.

104. Se recomienda a la Comisión la organización de una conferencia regional del hemisferio, dentro de tres años, para evaluar el proceso de implementación del Programa de Acción de Durban.

105. El Grupo de Trabajo sobre Minorías debe establecer una coordinación con organizaciones de derechos humanos para la inclusión sistemática de la población de afroamericanos en sus diversos informes.

106. Se recomienda al Grupo de Expertos Independientes sobre personas afrodescendientes que, a través de los medios a su disposición, evalúe la situación de los derechos humanos de las personas afrocolombianas y pueblos indígenas en el contexto del conflicto armado de ese país.

 

XI. CLAUSURA DEL SEMINARIO DE EXPERTOS

107. Los expertos aprobaron en conjunto las recomendaciones presentadas al plenario.

108. El Sr. Roberto Jarretón, Representante Regional de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dio el discurso de clausura del Seminario.

 

 

Anexo

LISTA DE PARTICIPANTES

 

Expertos

 

Sra. Sueli Carneiro, GELEDES, organización no gubernamental de mujeres afro del Brasil

Sr. Julio Faúndez, Profesor de Derecho de la Universidad de Warwick, Reino Unido

Sr. Gustavo Makanaky Córdoba, Fundación Assim Bonnaga, afiliada al Movimiento Nacional por los Derechos Humanos de las Comunidades Afro Colombianas Cimarrón

Sra. Gilda Pacheco, Directora del Departamento de Entidades y Sociedad Civil del Instituto Interamericano de Derechos Humanos de Costa Rica

Sr. Álvaro Ramazzi Imeri, Obispo de la Diócesis de San Marco, Guatemala y responsable de la Comisión Episcopal de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala

Sr. Rodolfo Stavenhagen, Colegio de México y Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales de los indígenas

Sra. Josefina Stubbs, especialista en desarrollo social de la región de América Latina y el Caribe, Banco Mundial

Sr. Luis Valencia Rodríguez, miembro del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas

Sr. Cesar Vieira, Coordinador del Programa de Políticas Públicas y Salud, Organización Panamericana de la Salud.

 

Estados Miembros de las Naciones Unidas

 

Austria, Bolivia, Bulgaria, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chipre, Ecuador, Ghana, Guatemala, Honduras, India, Israel, Italia, México, Nicaragua, Perú, Venezuela.

 

Organizaciones intergubernamentales, y otras organizaciones o entidades que hayan recibido una invitación permanente para participar como observadores en las sesiones y en el trabajo de la Asamblea General, manteniendo oficinas en la Sede

 

Palestina, Comunidad Europea.

 

Órganos de las Naciones Unidas y organismos especializados

 

Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, Fondo de Población de las Naciones Unidas, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Banco Mundial.

 

Instituciones Nacionales de Derechos Humanos

 

Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal de México, Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México.

 

Organizaciones no gubernamentales reconocidas como entidades consultivas por el Consejo Económico y Social

 

Amnistía Internacional, Canadian Council of Churches, Centro Simon Wiesenthal, Consejo Nacional de Tratados Indios, Grupo Jurídico Internacional de Derechos Humanos, Internacional Pro Reforma Penal, Organización Mundial contra la Tortura.

 

Organizaciones no gubernamentales no reconocidas como entidades consultivas por el Consejo Económico y Social, acreditadas para la Conferencia Mundial contra el Racismo

 

Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Fundación Ford, Franklin H. Williams Caribbean Cultural Center African Diaspora Institute, Mundo Afro, National Coalition to Abolish the Death Penalty, Organización de Desarrollo Étnico Comunitario, Programa Universitario de Estudios de Género, Tribuna Israelita, Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense, World Wins Corporation.