CASILLA ELECTORAL

 

 

I.  Concepto

 

Recinto o compartimento utilizado por el organismo electoral que tiene la potestad legal de recibir y escrutar el voto de los electores, frecuentemente conocido como Mesa Electoral, para asegurar la libertad y el secreto en el acto de la emisión del sufragio.

 

Las legislaciones electorales usan denominaciones no uniformes respecto de esta instalación tales como “cuarto oscuro” en la República Argentina y en Paraguay; “recinto reservado” en Bolivia; “compartimento aislado” en Panamá; “caseta o compartimento” en República Dominicana; “cubículo” en Colombia o “cámara secreta” en Perú y Chile.

 

II. Requisitos

 

Algunos países se han preocupado de determinar en sus leyes o reglamentaciones sobre procedimiento electoral, con mayor o menor rigurosidad, las condiciones que deben reunir las casillas, entre las que deben señalarse:

 

a)   Un acceso exclusivo y visible desde el lugar en que se encuentre el organismo electoral que recibirá el voto, con el objeto que se pueda verificar que el elector entre en ella sin acompañantes.

 

b)   La ausencia de ventanas o huecos que pudieran vulnerar su objeto preciso cual es el de proporcionar un espacio de soledad al sufragante donde pueda con absoluta libertad y reserva, seleccionar la boleta de votación o marcar en ella su preferencia, según sea el caso, voto que luego depositará en el ánfora o urna.

 

c)   Una puerta o cortina; y

 

d)   Una repisa o mesa que facilite la actuación del elector.

 

La Ley Electoral 5884 de la República Dominicana se refiere expresamente al tema disponiendo que las casetas o compartimentos se colocarán de manera que los miembros del colegio (Mesa Electoral) puedan ver si entra más de una persona. Si no fuere posible proveer las casetas o compartimentos, se habilitará una habitación que esté en comunicación con aquella donde se encontrare el Colegio y que esté cerrada, con una sola puerta utilizable y las demás, si las hubiere, que se sellarán. La Ley de Votaciones Populares y Escrutinios chilena, además de adoptar una norma muy similar a la dominicana, establece que “si el recinto no permitiere usar salas especiales como cámaras, éstas serán construidas con puerta o cortina de modo que se asegure la total privacidad del elector. Corresponderá al Servicio Electoral determinar la forma y dimensiones de la cámara”. En Chile, este Servicio Electoral es el órgano electoral supremo en todo cuanto se refiera a la organización y dirección del proceso electoral1.

 

III.    Relación con la Mesa Electoral

 

Generalmente, se establece como obligación de los miembros de la Mesa Electoral, la revisión de la casilla para eliminar todos los elementos de propaganda electoral o que puedan implicar sugerencias a la voluntad del elector. Asimismo, deberán velar porque no se viole la privacidad de la casilla y mantener, en los procedimientos electorales que así lo establecen, cantidades suficientes de papeletas de votación para que todos los electores hábiles para votar en esa Mesa puedan ejercer su derecho de sufragio.

 

IV. Excepciones al secreto del voto

 

Los tratadistas han llegado a convenir en que constituye una base fundamental de la libertad de sufragio el secreto en la emisión del voto, principio que ha sido acogido en las legislaciones electorales. Sin embargo, la existencia de impedimentos físicos ha obligado en esas mismas regulaciones a establecer excepciones para permitir el ejercicio del sufragio de quienes las sufren, especialmente en el caso de no videntes.

 

Es así como el Código Electoral Nacional de Argentina dispone que el elector no vidente será acompañado por el presidente de la Mesa Electoral y los fiscales al “cuarto oscuro” pero deberán retirarse cuando el elector haya comprobado la ubicación de las distintas boletas. Es preciso señalar que en ese país las boletas de los distintos partidos y coaliciones se encuentran dentro de la casilla a disposición del elector. El Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales de México y las leyes electorales de Nicaragua y República Dominicana facultan a analfabetos o impedidos físicos para hacerse asistir por una persona de su confianza en el acto de marcar sus boletas, en tanto que la costarricense ordena que ciegos y discapacitados de las extremidades superiores deberán votar públicamente, y la ley electoral boliviana de 1993 dispone que discapacitados y no videntes ingresen acompañados por el Presidente de la Mesa.

 

Finalmente, la ley Chilena si bien permite que los inválidos o enfermos que no puedan ingresar a la cámara sufraguen fuera de ella, impone a la Mesa la obligación de adoptar las medidas conducentes a resguardar el secreto de su votación.

 

V. Otra acepción de “casilla” (México)

 

La contempla el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales que expresa: “Las mesas directivas de casilla por mandato constitucional, son los órganos electorales formados por ciudadanos, facultados para recibir la votación y realizar el escrutinio y cómputo de cada una de las secciones electorales en que se dividan los trescientos distritos electorales”.

 

La definición citada corresponde al órgano primario en el proceso electoral conocido con distintas denominaciones en América: “Mesa Electoral” en Argentina; “Mesa de Sufragio” en Bolivia y Perú; “Mesa Receptora de Sufragios” en Chile; “Junta Receptora del Voto” en Ecuador y El Salvador; “Mesa de Votación” en Panamá, Colombia y Venezuela, y “Colegio Electoral” en República Dominicana.

 

De acuerdo con las características que las distintas legislaciones asignan a la mesa, puede concluirse que es un órgano electoral pluripersonal, compuesto de ciudadanos, que goza de autonomía en el ejercicio de las atribuciones que el ordenamiento legal le confiere, las que son principalmente las de verificar que quienes deseen sufragar ante ella estén legalmente habilitados al efecto, velar por la libertad y secreto del sufragio, recibir el voto, efectuar el escrutinio de los emitidos y certificar su resultado. Deben aceptar la asistencia de representantes de los partidos, coaliciones o grupos participantes en la votación y dejar constancia de las observaciones o reclamos que éstos formularen.

 

De acuerdo con su período de desempeño las Mesas generalmente son temporales, sólo para una votación. Excepcionalmente, en Chile sus miembros son designados antes de una elección general de parlamentarios y deben ejercer sus cargos en todas las votaciones que ocurran hasta la siguiente elección general, lo que ocurre cada cuatro años, en tanto mantengan vigente la inscripción electoral que dio lugar a su designación.

 

El cargo de miembro de mesa es habitualmente obligatorio, irrenunciable y gratuito, salvo algunas excepciones como Ecuador y El Salvador en que se remunera y otros estados en que se conceden feriados laborales o beneficios a quienes lo ejercen, casos de Colombia, Panamá o Paraguay.

 

VI. Otro uso del vocablo casilla (Bolivia, Nicaragua)

 

Dícese de los espacios rectangulares impresos en la boleta, papeleta o cédula de votación en los que los electores deben marcar su expresión de voluntad.

 

La ley electoral de la República de Bolivia expresa que “en el recinto reservado el elector votará marcando con un signo visible la casilla correspondiente al partido,...”. Por su parte, la ley nicaragüense señala “El votante marcará en cada boleta electoral con una X la casilla del partido político, alianza de partidos,...”.

 

Si bien otras legislaciones han adoptado en el diseño de sus boletas o cédulas de votación espacios dibujados para la marca del voto, sus denominaciones, como en tantas otras materias, no son uniformes utilizándose expresiones tales como “círculo o cuadro” en México, “cuadrados” en Perú, “casillero” en Ecuador o “espacio” en Colombia y El Salvador.

 

La Ley chilena que acepta exclusivamente el voto por un candidato, dispone que se votará “haciendo una línea vertical que cruce la línea horizontal impresa al lado izquierdo del número del candidato o sobre la opción de su preferencia en caso de plebiscito”.

 

 

Vocablos de referencia:

 

Administración electoral

Boletas de votación

Elector

Instalaciones electorales

Mesas de votación

Organismos Electorales

Voto

 

Bibliografía:

 

Legislación Electoral:

Argentina: Código Electoral Nacional. Dirección Nacional Electoral. Buenos Aires. Edición Junio 1999.

Bolivia: Ley Electoral. Corte Nacional Electoral. La Paz. Edición Abril 1997.

Colombia: Código Electoral. Registraduría Nacional de Estado Civil. Santafé de Bogotá. Edición 1994.

Costa Rica: Código Electoral. Tribunal Supremo de Elecciones. San José. Edición 1993.

Chile: Ley Nº 18.700 sobre Votaciones Populares y Escrutinios. Servicio Electoral. Santiago. Edición Diciembre de 1999.

Ecuador: Ley de Elecciones. Corporación de Estudios y Publicaciones. Quito. Edición Abril 1998.

El Salvador: Código Electoral. Instituto de Estudios Jurídicos. San Salvador. Edición Noviembre 1993.

Guatemala: Ley Electoral y de Partidos Políticos. Tribunal Supremo Electoral. Ciudad de Guatemala. Edición Diciembre 1999.

Honduras: Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas. Tribunal Nacional de Elecciones. Tegucigalpa. Edición 1993.

México: Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. México D.F. Edición 1997.

Nicaragua: Ley Electoral. Edición Abril 1992.

Panamá: Código Electoral. Tribunal Electoral. Ciudad de Panamá. Edición Diciembre 1997.

Perú: “Ley Orgánica de Elecciones”. Edición 1998, en Legislación Electoral Peruana. Walter Hernández Canelo – OEA, Lima.

Puerto Rico: Ley Electoral. Comisión Estatal de Elecciones. San Juan. Edición 1995.

República Dominicana: Ley Electoral. Junta Electoral Central. Santo Domingo. Edición 1996.

Uruguay: Ley de Elecciones. Edición Abril 1992. Primer Seminario sobre Organización y Ejecución de Procesos Electorales. Agencia Española de Cooperación Internacional. Madrid, 1992.

Venezuela: “Ley Orgánica del Sufragio”, en Gaceta Oficial de la República de Venezuela, de dos de Junio de mil novecientos noventa y cinco. Caracas.

Ordenamientos Electorales. Tribunal Federal Electoral, Primera Edición 1994. México D.F.

 

Otras obras:

 

I.I.D.H./CAPEL: Diccionario Electoral. San José. Primera Edición, 1989.

Nohlen, Dieter; y otros: Tratado de Derecho Electoral Comparado de América Latina, Fondo de Cultura Económica, México D.F. 1998.

 

Andrés MERINO ESPIÑEIRA