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SISTEMA ELECTORAL ALEMÁN
En el debate internacional sobre sistemas electorales, especialmente en los debates nacionales sobre
reforma electoral, el sistema electoral alemán se presenta como un sistema modelo. Sin embargo,
lo que se entiende conceptualmente por el sistema electoral alemán, muchas veces no corresponde con lo que realmente
conforma su regulación normativa y su funcionamiento empírico.
Es muy importante tener en cuenta que el sistema alemán es un sistema
proporcional (véase “sistemas electorales”). Su denominación en alemán es: representación
proporcional personalizada (personalisierte Verhältniswahl). El concepto inglés
additional member system puede
conducir a un malentendido, sugiriendo que se añaden escaños a los mandatos de distritos. Sin embargo, la base del sistema
alemán según su intención y su funcionamiento no está constituida por las
circunscripciones uninominales sino por la representación proporcional. Lo que
en el sistema alemán se combina es el principio de la representación
proporcional, que determina la composición del Parlamento, con la regla decisoria
de la mayoría relativa, que rige para la mitad de los escaños en función de un voto personal. En efecto, cuando observamos el grado
de proporcionalidad que produce, la relación entre votos y escaños es tan proporcional que el sistema
alemán figura entre los sistemas que más se acercan a una correspondencia
exacta entre estas dos variables. Así, contrariamente a lo que se comenta con
frecuencia, no es la asociación de circunscripciones uninominales con representación
proporcional lo que determina el efecto y la clasificación del sistema. Por
ello entonces, el sistema alemán no es un sistema que se podría llamar mixto
(mitad mayoritario, mitad proporcional), sino proporcional personalizado.
Las características técnicas más notorias del sistema alemán son: a) el elector dispone de dos votos; b) puede emitir un voto personal y otro de lista; c) la distribución de
los escaños que determina la composición de la Dieta Federal (Bundestag) se
realiza a nivel nacional, efectivamente en un distrito único; d) existe una
barrera legal de representación inicial de un 5% (a nivel nacional) para poder
participar en la distribución de los escaños.
En forma más detallada, el sistema alemán funciona de la siguiente manera:
En las elecciones al Bundestag cada elector tiene dos votos. El primer voto (Erststimme) se da a los candidatos de los
partidos en los distritos electorales. Existen en total 328 escaños
uninominales. Resulta elegido el candidato que en el distrito electoral saca la
mayoría relativa de los Erststimmen. El segundo
voto (Zweitstimme) se da a la lista del partido en un
Estado Federal o Bundesland (Landesliste). Estas listas son cerradas y
bloqueadas. Los Zweitstimmen determinan cuántos parlamentarios enviará cada
partido al Bundestag. Existen 656 escaños parlamentarios. El número de mandatos para cada partido se determina mediante la
aplicación dual de la fórmula Hare/Niemeyer. Esta fórmula, cuyo efecto es igual
al de la fórmula de cociente Hare con resto mayor (véase “cociente electoral”), consiste en multiplicar el número total de los
escaños a distribuir por el número de los Zweitstimmen de cada partido y dividir esta cifra por el número total de los
Zweitstimmen. Cada partido recibe tantos escaños como cifras enteras resulten.
Los escaños sobrantes, aún no distribuidos, se asignan conforme a los restos
mayores. En el primer procedimiento de distribución de mandatos se determina el número de escaños de cada
partido. En este procedimiento se suman a nivel nacional los Zweitstimmen de
los partidos según las Landeslisten (en total 16). En la distribución de los mandatos participan solamente los partidos que, a nivel de
la Federación (a nivel país) alcanzaron el 5% de los votos o bien consiguieron elegir tres mandatos directos (nivel circunscripción uninominal). En
el segundo procedimiento de distribución de mandatos se utiliza nuevamente la fórmula Hare/Niemeyer a
fin de determinar cuántos escaños corresponden a cada partido a nivel de las
Landeslisten del total de parlamentarios que consiguió un partido a nivel
federal. Sólo después que se haya definido cuántos mandatos le corresponden a cada partido en cada
Bundesland, se procede a determinar cuántos mandatos directos le corresponden. Si un partido ha
conseguido obtener más mandatos directos con los Erststimmen que aquéllos que le
corresponden según los Zweitstimmen, puede retener estos escaños, de tal manera
que el total de escaños del Bundestag se ve aumentado temporalmente (por los
así llamados Uberhangmandate, mandatos excedentes).
Los efectos mecánicos y psicológicos del sistema electoral alemán se pueden resumir en tres: alta proporcionalidad entre votos y escaños; considerable efecto de concentración
sobre el sistema de partidos políticos y un cierto grado de satisfacción del elector por poder elegir entre candidatos.
Vocablos de referencia:
Circunscripciones
electorales
Proporcionalidad
Sistemas electorales
Bibliografía:
Nohlen, Dieter: Sistemas electorales y partidos políticos. Fondo de Cultura Económica, 2a ed. México, 1998.
Dieter NOHLEN