Legislación electoral sobre partidos políticos

Petra Bendel

1. Introducción

2. Parte empírica

2.1 El nivel formal

2.2 Contenido

2.3 Condiciones de reconocimiento y extinción y régimen interno

2.4 Tareas electorales

2.5 Alianzas electorales

3. Conclusiones

1. Introducción

El término partido político no será definido aquí de antemano debido a la variedad de significados que transmiten las distintas legislaciones en los países latinoamericanos. El artículo siguiente intentará, por lo tanto, agrupar estas distintas definiciones según su alcance y según las funciones atribuidas a los partidos políticos.

El tema de la legislación sobre los partidos políticos y elecciones, a pesar de la importancia y del debate político continuo, ha sido poco tratado en forma sistemática a nivel científico y, en esos casos, siempre a base de la normativa constitucional únicamente. Las investigaciones de las que disponemos, a pesar de su naturaleza eminentemente jurídica, también se dedican, aunque muy brevemente, a la problemática política y politológica del tema. Quisiéramos seguir estos ejemplos a continuación, pues el estudio de la legislación electoral sobre partidos políticos cobra relevancia y actualidad para las distintas realidades latinoamericanas si nos preguntamos por el „por qué" de una norma (es decir: ¿Cuáles son los efectos que se buscaban conseguir con cierta normativa?) y por el „hacia dónde" (es decir: ¿Cuál es el efecto que ésta de hecho puede tener y cómo se la interpreta en la realidad política?).

En lo que a los por qués se refiere, hay que tomar en cuenta cuándo y cómo se llegó a legislar de una forma determinada - es decir: De ser posible, hay que incluir el contexto histórico de una normativa determinada. En cuanto a los efectos que pueden llegar a producir las normas sobre partidos políticos, sobra mencionar que no es sino el conjunto de las normas electorales, y no un artículo aislado el que puede llegar a producir uno u otro efecto sobre los partidos políticos y la configuración del sistema de partidos. Para analizar a fondo los efectos de una determinada regulación sobre partidos políticos, entonces, también habría que tomar en cuenta el sistema electoral como tal - en fin, toda la temática de la que trata este tomo, así como la realidad política de cada país. A fines analíticos, nos limitaremos para los efectos del presente artículo a la legislación sobre partidos políticos strictu sensu. Intentaremos, a continuación, destacar tendencias generales y clasificaciones en la legislación electoral sobre partidos políticos en América Latina y explicar los casos que se desvían de estas tendencias.

Dentro del siguiente esquema de análisis y comparación, nos proponemos, de ser posible, primero, incluir la perspectiva histórica; segundo, hacer hincapié en el posible efecto que se busca y/o se consigue producir con determinada norma; y tercero, entrar en la discusión política sobre la normativa allí donde convenga. Se trata de presentar un panorama sobre las similitudes y diferencias de los distintos países en cada uno de los cinco puntos siguientes:

  1. Nivel formal: ¿Se menciona o no a los partidos políticos en la Constitución? ¿Existen leyes de partidos separadas de las leyes electorales?
  2. Contenido: ¿Cómo se define a los partidos en la legislación; qué funciones se les atribuye, y cuál es su importancia?
  3. ¿Cuáles son las condiciones para el reconocimiento y la extinción de un partido político?
  4. Agrupación: ¿Cómo se define la relación entre el Estado y los partidos políticos reflejada en los puntos 2 y 3?
  5. ¿Cuáles son las tareas electorales de los partidos?
  6. ¿Existe o no la posibilidad de formar alianzas electorales?

Con respecto a la cuestión del monopolio de la candidatura por parte de los partidos políticos, véase la contribución de Francisco Fernández Segado en esta misma obra.

 

2. Parte empírica

2.1 El nivel formal

Una primera aproximación al tema se realiza, entonces, a nivel formal. Sin embargo, no debemos aplicar unos criterios demasiado rígidos, puesto que ni las Constituciones del mundo anglosajón ni las del Japón y de Israel, por ejemplo, mencionan a los partidos políticos (Sabsay 1989), sin que ésto signifique, evidentemente, que no tengan relevancia en la vida política.

En el desarrollo histórico latinoamericano, sin embargo, podemos observar que las Constituciones (al igual que las europeas) de hecho reflejan la evolución de la actitud política hacia los partidos políticos. García Laguardia (1986: 22-26) y Sabsay (1989: 90s.) han destacado que en América Latina - al igual que en Europa - se dio una primera fase de rígida oposición hacia el reconocimiento de la existencia de los partidos políticos. Esta fue seguida por un período de reconocimiento del derecho de asociación y reunión, y después por el encuadramiento legal y constitucional de la actividad partidaria. En esta última etapa se reconocía a los partidos primero de manera indirecta y después directa. Sabsay (1989: 90s.) observó que la Constitución argentina de 1853 guardaba silencio sobre los partidos, mientras que en todas aquellas Constituciones posteriores a 1919 se halla una normativa más extendida.

Entre las Constituciones vigentes, las más antiguas no conceden mucho espacio a los partidos. Esto no es de extrañar, dado que muchas de las Constituciones datan de las épocas autoritarias, en las cuales los partidos políticos no jugaron un rol importante. Así, la Constitución boliviana de 1967 no menciona a los partidos políticos, y la Constitución de la República Dominicana de 1966 sólo los menciona de manera indirecta. En cambio, la Constitución chilena de 1980, también del período autoritario, exhibe una normativa constitucional muy densa sobre los partidos políticos, cuyo contenido, sin embargo, evidencia una extrema desconfianza hacia ellos, como veremos más adelante. La única Constitución relativamente antigua que sí hace mención de los partidos políticos, si bien no in extensu, es la de Costa Rica (1949), reflejando así el rol que se les atribuyó ya entonces a los partidos políticos en este país de larga tradición democrática.

Todas las demás Constituciones de fechas más recientes hacen mención más extensa de los partidos políticos. En el caso de que existan también otras organizaciones con funciones parecidas, hacen referencia a las organizaciones políticas en general (Guatemala, Nicaragua, Perú). La Constitución guatemalteca nombra además a los partidos políticos en especial e negativo.

La existencia o no de leyes de partidos separadas de las leyes electorales no necesariamente refleja la densidad de la regulación sobre partidos políticos ni tampoco parece indicar la importancia que se les atribuye. Ahí donde no existen leyes de partidos políticos por separado, muchas veces se encuentran títulos separados y muy detallados sobre su reglamentación jurídica dentro de la misma ley electoral.

 

Cuadro 1: Nivel formal: Reglamentos sobre partidos políticos

País

Mención en la Constitución?

Ley de Partidos Políticos separada de ley electoral?

densidad de la reglamentación

Argentina

sí 1994

sí 1982

alta

Bolivia

no 1967

no; Ley electoral de 1993

alta

Brasil

sí 1988

sí 1989/90

baja

Chile

sí 1980

sí 1987

alta

Colombia

sí 1991

sí 1994

baja

Costa Rica

sí 1949

no; Código Electoral de 1988 y reformas

alta

Cuba

sí (sólo un partido) 1976

no

ausente

Ecuador

sí 1993

sí 1978

alta

El Salvador

sí 1983

no; Código Electoral 1992 y reformas

baja

Guatemala

sí 1985 (en negativo) y reformas de 1994

no; Ley Electoral y de Partidos políticos y su reglamento

alta

Honduras

sí 1985

no; Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas 1993

alta

México

sí 1990

no; Código 1994

baja

Nicaragua

sí 1986

no; Ley Electoral 1988 y reformas

baja

Panamá

sí 1983

no; Código Electoral 1984 y leyes adicionales

alta

Paraguay

sí 1992

no; Código Electoral 1990 y reformas

alta

Perú

sí 1993

no; Código 1995

baja

República Dominicana

sí 1966

no; Ley de Lemas

alta

Uruguay

sí 1966

baja

Venezuela

sí 1983

sí 1965 y reformas

alta

 

2.2 Contenido

¿Cuál es, entonces, la idea de los partidos y la función que se les atribuye dentro del sistema político en general? Hoy en día, por lo general, las Constituciones garantizan el derecho a fundar y organizar partidos políticos. Su status legal, en la gran mayoría de los países, es el de personas jurídicas, de manera que están sometidos al derecho privado y así mantienen cierta independencia ante el Estado. Sólo en los casos de algunas repúblicas centroamericanas - El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá - son definidos como instituciones constitucionales (El Salvador) o de derecho público (Honduras).

Cuadro 2: Status legal de los partidos políticos

País

Status legal

Argentina

personería jurídica-política

Bolivia

personería jurídica

Brasil

personería jurídica según la ley civil

Chile

personería jurídica

Colombia

personería jurídica

Costa Rica

-

Cuba

fuerza dirigente suprerior de la sociedad y del Estado

Ecuador

personas jurídicas del derecho privado

El Salvador

instituciones constitucionales

Guatemala

instituciones de derecho público

Honduras

instituciones de derecho público

México

-

Nicaragua

personería jurídica

Panamá

organismos funcionales de la Nación

Paraguay

personería jurídica

Perú

personería jurídica

República Dominicana

personería jurídica

Uruguay

-

Venezuela

personería jurídica

En 11 de los 18 países se menciona además alguna u otra función que se les atribuye a los partidos, ya sea ésta la „intervención en la política nacional" (Costa Rica), la „representatividad" (Brasil), la „participación en las actividades electorales" (Chile), la „participación de los ciudadanos" (Honduras, México, Panamá) o la „formación de la voluntad popular" (Panamá). La atribución de funciones tal y como la encontramos en las Constituciones por lo general se amplía en la respectiva Ley Electoral y/o de Partidos políticos por un catálogo de funciones (véase cuadro 3). Algunas Constituciones y leyes electorales y/o leyes de partidos políticos les atribuyen un rol muy destacado dentro de los sistemas políticos en general, como, por ejemplo, la función de reflejar el pluralismo político o la libre expresión y difusión del pensamiento (Colombia, El Salvador, Panamá, Paraguay) y/o la garantía del régimen democrático o del bien común (Bolivia, Chile, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay) o incluso la „consolidación de la moral pública (Colombia). Otras legislaciones (Brasil, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay y Venezuela) se limitan, en cambio, a la atribución de funciones específicas. Es único, por supuesto, el caso cubano, en el que el Partido Comunista, como vanguardia y „fuerza dirigente superior de la sociadad y del Estado", tiene la función de organizar y orientar los esfuerzos comunes hacia el socialismo.

La función mencionada con más frecuencia es la de la competencia por los cargos públicos, seguida por la participación y la formulación de políticas. A pesar de que la función nombrada más frecuentemente es la competencia electoral, muchas legislaciones van más allá de ella, atribuyéndoles a los partidos además la función de la formación y socialización de los ciudadanos en el sistema político. Sólo en el caso ecuatoriano, se menciona expresamente la función de reclutar a las élites políticas.

Respecto al papel que se les atribuye a los partidos, también es importante tomar en cuenta si existen o no otros organismos de la vida pública como, por ejemplo, movimientos sociales, comités cívicos etc., con funciones parecidas a las de los partidos políticos. Como demuestra el cuadro 4, hay otros organismos aparte de los partidos políticos con distintas denominaciones como „frentes" (Bolivia), „movimientos políticos" (Colombia), „comités cívicos", „asociaciones con fines políticos" (Guatemala), „asociaciones de subscripción popular" (Nicaragua), „agrupaciones políticas" (Uruguay), o movimientos y alianzas (Perú) en 9 de los 18 países. Sin embargo, la falta de reglamentaciones que difieran de aquellas normas sobre los partidos políticos, sugiere que se trata simplemente de una cuestión terminológica (Bolivia, Brasil, Colombia, República Dominicana y Uruguay, país en el que es más importante la distinción entre lemas y sublemas). En realidad, quedan entonces únicamente los casos de Guatemala y de Paraguay, en los que se garantiza la participación de otras organizaciones aparte de los partidos. En los dos países, los comités cívicos electorales (Guatemala) y los movimientos políticos (Paraguay) sólo funcionan, hasta ahora, a nivel municipal en Guatemala y a nivel regional en Paraguay. La intención política consiste en bajar la barrera para la formación y participación de agrupaciones con fines electorales, barrera que, en el caso de los partidos políticos guatemaltecos, es relativamente alta. Mientras que en Guatemala, estos comités cívicos sí han cobrado cierta relevancia a nivel local, por ejemplo, en cuanto a la participación de algunas agrupaciones indígenas que a nivel nacional durante mucho tiempo se vieron prácticamente excluidos de la participación y representación políticas, en Paraguay, de hecho, no han llegado a jugar un rol importante. Recientemente, a nivel político se ha dado un debate político en Guatemala sobre la participación electoral de los comités cívicos incluso a nivel nacional. Por momentos, esta posibilidad se trataba como la panacea para solucionar el problema del creciente desprestigio de los partidos políticos y para hacer justicia a la existencia de otras agrupaciones políticas y corporativistas que, según el argumento, podrían ser más adecuadas para canalizar y articular las preocupaciones de la ciudadanía.

Era único, entre las legislaciones vigentes hasta 1995, el caso de Nicaragua, en el cual la Constitución de 1987 aún reflejaba el entonces predominante afán de los sandinistas por posibilitar la participación política de distintos órganos en el sistema político. Entre 1979 y 1984, el sistema establecido no era una democracia liberal-representativa como la de los demás países latinoamericanos después de la (re)democratización, sino que permitía además la participación de los movimientos de masas y de las organizaciones corporativistas en los órganos del Estado. El problema consistía en el hecho de que algunos partidos de tipo burgués no se sentían lo suficientemente representados, debido a la predominancia de las organizaciones de masa ligadas al sandinismo. Desde las elecciones de 1984 en adelante, la participación electoral y, consecuentemente, la representación política, de hecho volvió a restringirse a los partidos, reflejándose este cambio en la Ley Electoral de 1996.

 

Cuadro 3: Funciones atribuidas a los partidos políticos

 

1

2

3

4

5

6

otros/notas

Argentina

X

   

X

     

Bolivia

X

     

X

X

desarrollo y vigilancia del proceso electoral, defensa del régimen democrático y sistema representativo

Brasil

X

   

X

     

Chile

     

X

 

X

contribuir al régimen democrático, bien común, servir al interés nacional; defensa de soberanía, independencia, preservar seguridad nacional, valores esenciales, paz social; sólo actividades conducentes a obtener cargos públicos.

Colombia

 

X

 

X

X

X

reflejar pluralismo político; oposición: plantear alternativas

Costa Rica

       

X

   

Cuba

           

Partido Comunista de Cuba: vanguardia, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado; organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia el socialismo

Ecuador

 

X

X

X

 

X

 

El Salvador

X

         

libre expresión y difusión del pensamiento y libertad de asociación

Guatemala

 

X

 

X

X

X

 

Honduras

 

X

 

X

 

X

bienestar nacional, fortalecimiento de la democracia representativa

México

X

X

 

X

   

integración nacional

Nicaragua

 

X

 

X

     

Panamá

 

X

     

X

expresan el pluralismo; fortalecimiento de la forma republicana, representativa y democrática, defensa de la soberanía nacional

Paraguay

X

X

   

X

X

expresión del pluralismo; defensa de los DD.HH., asegurar sistema representativo y democrático

Perú

           

formación y manifestación de la voluntad popular

Rep. Domin.

X

   

X

X

   

Uruguay

   

X

     

Venezuela

 

X

   

X

   

1: representación;

2: participación;

3: reclutamiento;

4: competencia por cargos públicos;

5: formulación de políticas;

6: formación y socialización

 

Cuadro 4: ¿Hay otras organizaciones con funciones parecidas a los partidos políticos?

País

Tipo de organización aparte de partidos políticos

funciones

reglamentos jurídicos

Argentina

no hay

   

Bolivia

frentes, coaliciones formadas por partidos, frentes

representación popular

no difieren de los partidos políticos

Brasil

agrupaciones cívicas

representación de las fuerzas vivas del país

no difieren de los partidos políticos

Chile

no hay

   

Colombia

movimientos políticos

asociaciones de ciudadanos constituidas para influir en la formación de la voluntad política o para participar en las elecciones

no difieren de los partidos políticos

Costa Rica

no hay

   

Cuba

no hay

   

Ecuador

no hay

   

El Salvador

no hay

   

Guatemala

Comités cívicos electorales y asociaciones con fines políticos

Comités cívicos: carácter temporal para elecciones municipales, presentar las corrientes de opinión pública.

Asociaciones con fines políticos:

con fines de cultura y formación política, organizaciones de duración indefinida, que sin ser partido político o comité cívico electoral, tienen como finalidad esencial el conocimiento, estudio y análisis de la problemática nacional.

carácter temporal

sólo a nivel municipal

 

 

sin fines electorales

Honduras

no hay

   

México

no hay

   

Nicaragua

organizaciones políticas, con función social y podrán o no tener carácter partidario, según su naturaleza y fines

participación en los asuntos económicos, políticos y sociales del país

 

Panamá

no hay

   

Cuadro 4 (Continuación)

País

Tipo de organización aparte de partidos políticos

funciones

reglamentos jurídicos

Paraguay

movimientos políticos

asegurar en el interés del régimen democrático, la autenticidad del sistema representativo y la defensa de los derechos humanos

Pueden formarse también a nivel regional, transitoriamente (contrario a los partidos políticos) para la presentación de candidaturas a la Cámara de Diputados, Gobernadores, Juntas Departamentales, Intendentes y Juntas Municipales.

Perú

movimientos, alianzas

formación y manifestación de la voluntad popular

 

República Dominicana

agrupaciones independientes

 

no difiere de los partidos políticos

Uruguay

Partidos Permanentes y Partidos Accidentales, agrupaciones políticas

   

Venezuela

no hay

   

 

2.3 Condiciones de reconocimiento y extinción y régimen interno

Hasta ahora, hemos analizado la importancia general que se les atribuye a los partidos políticos. Pero no es sino el conjunto de las reglamentaciones sobre las condiciones de reconocimiento, las prohibiciones y las regulaciones de su vida interna, la que nos da una idea de la relación que busca establecerse entre el Estado y los partidos políticos.

En el pasado, con la creciente presencia de los partidos políticos en la vida pública se inició también un „proceso de control de su actividad, cada vez más amplia, en orden a la importancia en el proceso político y a la necesidad de vigilar su comportamiento." (García Laguardia 1986: 24). De esta manera, como hemos dicho, al igual que en algunos países europeos, varias Constituciones latinoamericanas surgidas en los años treinta prohibían a los partidos comunistas o anarquistas, ejerciendo así una represión ideológica.

Es cierto que en el pasado autoritario de muchos países latinoamericanos - y como ya hemos podido comprobar en el caso de las Constituciones aún vigentes cuya sanción data del período autoritario -, de hecho se han usado unos criterios limitantes de la actividad partidaria para restringir el pluralismo político. Como afirma García Laguardia (1986: 26): „Requisitos - a primera vista inofensivos - de afiliación, reconocimiento, actividades, programas, antecedentes de la dirigencia y financiamiento, reflejan una encubierta intención limitativa, que deja en manos del gobierno central, ..la decisión sobre la misma existencia de los partidos y naturalmente de su actividad. En muchos países, conscientemente, se construyó un marco constitucional y legal para controlar la vida partidaria y mantener un régimen de pluralismo restringido, que ha impedido que la oposición se manifieste libre y realmente..."

Hoy en día, en cambio, por lo general y haciendo excepción del caso cubano (claramente unipartidista), podemos partir de la idea de que con las restricciones mencionadas ya no se busca tanto el control ideológico en un sentido estricto de los partidos. Sin embargo, queda establecido en la mayoría de los países lo que en Alemania se ha acostumbrado llamar la „democracia defensiva" o „democracia capaz de defenderse" (die wehrhafte Demokratie), es decir, la posibilidad de prohibir aquellas fuerzas políticas que tienen por intención abolir el orden democrático. De esta manera, en la legislación sobre partidos políticos han cuajado las experiencias con los regímenes autoritarios. Pero estas experiencias no se han traducido en el mismo tipo de control en todos los países. Así, en algunos casos, las experiencias del pasado han dado pie a una legislación más bien permisiva para garantizar el libre desarrollo de los partidos (en Brasil y Colombia, por ejemplo). En otros casos, en cambio, han contribuído a legislar de manera relativamente rígida para evitar que se formen partidos antidemocráticos (en el caso de Paraguay, por ejemplo).

Otra intención del control de los partidos hoy en día consiste en limitar la proliferación de partidos o, por el contrario, en posibilitar la participación de un espectro partidario lo más amplio y pluralista posible. Se busca evitar los dos riesgos inherentes a un régimen democrático representativo basado en los partidos políticos: la „partiditis" (es decir, la extrema proliferación y el fraccionamiento partidario) y la „partidocracia" (el enlace y la penetración de toda la vida pública por los partidos). En este contexto, hay que contar con el hecho de que en un mismo país, la intencionalidad de una norma jurídica sea interpretada de manera muy distinta por los diferentes actores de la vida política. Por ejemplo, en el caso nicaragüense, los sandinistas contribuyeron a sancionar una legislación que buscaba permitir la participación del mayor número de organizaciones posibles. La oposición al régimen sandinista, por el contrario, interpretó esta normativa como una forma de provocar el fraccionamiento, la escisión de los partidos de oposición y así debilitar el movimiento opositor al sandinismo.

Para caracterizar el tipo de control que ejerce el Estado sobre los partidos políticos, algunos estudiosos han distinguido entre el control „maximalista" y „minimalista". La posición „maximalista" es entendida „como un tratamiento cuidadoso y extensivo del régimen de partidos, que en gran medida se orienta a su control por parte del poder público" (García Laguardia 1986: 25). Vanossi (citado en Sabsay 1989: 88) ha ampliado esta diferenciación, distinguiendo tres niveles diferentes de control estatal, que, a pesar de algunas deficiencias, nos parece útil para agrupación del tipo de control estatal ejercido en los distintos países:

  1. minimalista o maximalista, según el grado de intervención estatal en las estructuras partidarias;
  2. control cualitativo o cuantitativo (exigencia de conformidad sustantiva de los partidos o limitación a requisitos numéricos);
  3. democracia „entre" partidos o democracia „de" partidos, es decir: la reglamentación o no de su régimen interno.

Como exigencia para su reconocimiento los partidos deben presentar en todos los casos un programa y estatutos. Esto refleja ya cierta definición común de los partidos: tienen que ser más que agrupaciones alrededor de líderes o caudillos políticos, más que meros clubes electorales, como los que solían existir en el pasado. Por lo general, como exigencia cualitativa, se les exige a los partidos la fidelidad al orden democrático (en 10 de los 18 países: Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Venezuela); y en algunos casos se les prohibe, además, hacer discriminaciones de sexo, raza, condición social o económica etc. (Bolivia, Ecuador, Honduras, Panamá, República Dominicana, Venezuela). Es muy frecuente también la prohibición de recibir financiamiento y/o subordinarse a organizaciones extranjeras (así en Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Paraguay y Venezuela). En Chile es excepcionalmente amplio el catálogo de prohibiciones y limitaciones. Allí se limita a los partidos explícitamente a la función de obtener cargos públicos, prohibiéndoseles la intervención en otros asuntos ajenos a ésta. Esto refleja claramente la actitud de desconfianza hacia los partidos políticos del régimen autoritario al concebir la legislación.

Como exigencias cuantitativas, por lo general, se les exige a los partidos políticos, para su reconocimiento, cierta organización, ya sea a nivel nacional, regional o local, y/o cierta cantidad de afiliados. Es posible la formación de partidos regionales o locales en los países de mayor descentralización/ federalización como Argentina y Venezuela, pero también en el caso de Costa Rica. Los partidos regionales han llegado a cobrar más importancia, en los años recientes, en Costa Rica, haciendo justicia a la subdivisión cantonal del Estado, y sobre todo en Venezuela, donde, sin embargo, son más bien la relativamente reciente personalización del sistema electoral (reforma de 1989) y la representación de minorías los que han facilitado el surgimiento de partidos regionales fuertes. No se permite, en cambio, la fundación de partidos regionales en los demás países de menor tamaño y de menor grado de descentralización, pero tampoco, quizás sorprendentemente, en los países relativamente grandes como Brasil, Chile y México. En Chile, donde, como ya dijimos, la legislación sobre partidos políticos radica en el pasado autoritario, el nacionalismo predominante se refleja también en la legislación sobre partidos políticos. En el caso del Brasil, la forma del Estado no se traduce en la posibilidad de formar partidos a nivel subnacional, por el obvio afán de mantener la unidad nacional. No obstante, de hecho se ha dado una proliferación de partidos con fuertes baluartes regionales y sin mucha importancia nacional. En México, en cambio, los partidos regionales no han vuelto a cobrar importancia después de un intento fracasado del partido COCEI en los años setenta.

Las exigencias cuantitativas para el reconocimiento de un partido político son relativamente bajas en Argentina, Bolivia, Brasil, El Salvador, Nicaragua, Uruguay (sublemas) y Venezuela. En aquellos casos en los que la legislación vigente data después del retorno a la democracia, como en los casos boliviano, brasileño, salvadoreño y venezolano, por ejemplo, la legislación relativamente permisiva de los partidos políticos se explica en función de las experiencias con el pasado autoritario, en las que el Estado, por lo general, había limitado la actividad partidaria ideológicamente. Con el retorno a la democracia, se buscaba una participación libre y poco regulada por el Estado. Sin embargo, estas reglamentaciones permisivas han traido como consecuencia, en algunos casos, una proliferación de partidos a nivel de la candidatura que, dependiendo del sistema electoral, se traduce a veces al parlamento y contribuye, entre otros factores, a dificultar la formación de mayorías parlamentarias (por ejemplo, en el caso de Brasil). No obstante, la proliferación de partidos, por supuesto, no depende únicamente de este tipo de reglamentación, sino también de la posibilidad de formar alianzas electorales, del sistema electoral propiamente dicho, su efecto de distorsión y la existencia de barreras mínimas, etc., de la permisión o prohibición de cambiar de partido en medio de la legislatura (muy frecuente en el caso brasileño) y, no por ende, de la estructura del sistema de partidos y de la cultura política de cada país.

Las exigencias cuantitativas son relativamente altas en los casos de Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y en la República Dominicana. En estos países, se refleja el afán por evitar una proliferación partidaria y por concentrar el sistema de partidos.

En este contexto, tenemos que tomar en cuenta también las condiciones de extinción. Además de la extinción por la violación de los principios anteriormente establecidos o por autodisolución, por lo general, las condiciones, para que pueda persistir un partido político, se rigen por su participación electoral (así, un partido se extingue por no participar en más de dos elecciones, por ejemplo), por la adquisición de una diputación (caso de Nicaragua a partir de 1996) o incluso por un porcentaje mínimo a adquirir en las elecciones que, según el caso, puede ser más alto o más bajo, y varía entre el 1% (El Salvador) y el 5% (en Chile), criterio combinado a veces con cierta cantidad de circunscripciones electorales.

El régimen interno está muy detalladamente regulado en los caso de Chile, Costa Rica, Honduras y Paraguay. Aparte del caso chileno, estas reglamentaciones son relativamente recientes. Con ellas se buscó hacer justicia frente a la exigencia de garantizar una mayor democracia interna y más participación de los miembros y afiliados en el interior de los partidos. Pero también se concibieron para moderar el marcado fraccionamiento interno de algunos partidos políticos (casos de Costa Rica, Honduras y Paraguay) y para evitar el caudillismo en su interior (caso de Honduras). Así, tanto en Costa Rica como en Honduras y Paraguay se llevan a cabo elecciones primarias de los candidatos a la presidencia. Sin embargo, el fraccionamiento interno evidentemente corre riesgo de aumentar incluso más con las continuas luchas intrapartidarias que suelen producirse después de cada elección general y acentuarse antes de cada elección interna. El efecto negativo resultante de esta reglamentación seguramente consiste en que el respectivo país se encuentra en continua competencia electoral.

Las experiencias del pasado autoritario no sólo se reflejan en la regulación permisiva o rígida de los partidos políticos, sino también en la prohibición de organizar milicias u otras formas (para)militares (Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay y Venezuela). Además, en los casos centroamericanos así como en Venezuela, la ley establece que un partido se disuelve en el caso de que contribuya al fraude (El Salvador, Guatemala, Honduras, Venezuela: fraude de inscripción), reflejando así la experiencia de tantas elecciones fraudulentas del pasado.

En cambio, en los casos de Argentina, Bolivia, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana, las leyes no mencionan las estructuras internas. En el Brasil, Colombia y Ecuador incluso se prohibe cualquier reglamentación de las estructuras internas por parte del Estado.

En resumen, si agrupamos los países latinoamericanos según el grado del control/ intromisión del Estado en el funcionamiento partidario en los tres niveles - función atribuída, control cualitativo y/o cuantitativo, reglamento del régimen interno -, cabe destacar los casos maximalistas de Chile, Paraguay y Costa Rica. En los tres casos, el control es tanto cuantitativo como cualitativo, a la vez que está muy densamente reglamentado tanto el marco de acción de los partidos - más restringido en el caso chileno - como su régimen interno.

En el otro extremo, reflejando un relativo „laissez-faire" hacia los partidos políticos, se encontrarían los casos de Argentina, Brasil, Colombia (con las excepciones de que las leyes colombianas expresamente establecen el „control ético y moral" de cada partido sobre los exponentes partidarios), Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, y el Perú. Los demás casos podrían clasificarse como intermedios.

Cuadro 5: Condiciones para el reconocimiento/la extinción de un partido político (sin necesidad de presentar programas/plataformas etc., prohibición de usar símbolos nacionales etc.)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Argentina

-

nacionales: 5 o más distritos

 

no realizar elecciones internas; no presentarse en distrito alguno a 3 elecciones consecutivas; no alcanzar en 2 elecciones seguidas el 2% del padrón electoral en ningún distrito; delitos de acción pública; impartir instrucción militar a afiliados u organizarlos militarmente

 

1) minimalista

2) cuantitativo, sobre todo

3) no-reglamentado

Bolivia

Se prohibe discriminación económica, sexual, religiosa); se exige sometimiento a la constitución

militancia igual o mayor al 0,5% del total de votos emitidos en las últimas elecciones

 

menos votos en elecciones generales que mínimo de militantes necesario para inscribirse; no participar en cualquier evento electoral en 2 períodos consecutivos, o sólo en Frentes etc.; financiamiento de personas jurídicas que contraten con el Estado, empresas de orígen extranjero o recursos de orígen ilícito

 

1) mediano

2) cualitativo y cuantitativo

3) no-reglamentado

Brasil

tienen que resguardar la soberanía, el régimen democrático, el pluripartidismo, los derechos fundamentales; prohibición de recibir recursos financieros extranjeros; rendir cuentas a Justicia Electoral; prohibición de partidos paramilitares

carácter nacional

organización interna es libre y no puede ser regulada por el Estado; sólo prohibición explícita de organización paramilitar

   

1) minimalista

2) sólo cuantitativo

3) explícitamente

no regulado

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Chile

no deben ser contrarias a: moral, orden público, seguridad del Estado; son inconstitucionales los partidos (movimientos) que no respeten los principios básicos del régimen democrático y constitucional; contabili-dad pública; prohibición de recibir financiamiento de orígen extranjero

organización en 8 o más regiones o mínimo 3 de ellas geográficamente contiguas; afiliación de al menos 0,5% del electorado de la última elección de diputados en cada una de las regiones donde se esté organizando

estatutos deben contemplar la efectiva democracia interna

- organización interna está muy reglamentada; con los órganos y sus funciones necesarias

no alcanzar el 5% de los votos válidos en elección periódica en cada una de a lo menos 8 regiones/cada una de a lo menos 3 regiones continuas; haber disminuido total de afiliados a menos del 50% del número exigido para su constitución en al menos 8 regiones/ 3 regiones contiguas2; en caso de inconstitucionalidad

no pueden intervenir en actividades ajenas ni tener privilegio alguno o monopolio de la participación ciudadana; no pueden intervenir en funciona-miento de las organizaciones gremiales u otros grupos intermedios ni en la generación de sus dirigentes; no hay mandato imperativo

1) maximalista

2) cuantitativo y cualitativo

3) muy reglamentado

Colombia

 

no menos de 50.000 firmas o cuando en la elección anterior hayan obtenido por lo menos la misma cifra de votos o alcanzado representación en el Congreso

La ley no puede intervenir en la organización interna de los partidos (y movimientos) políticos ni obligar la afiliación a ellos para participar en las elecciones; libertad y autonomía también en las regiones; partidos regionales pueden pertenecer a partido o movimiento nacional; designaciones a candidatos a Presidente y Vice deben ser ratificadas por la Asamblea Nacional

no haber obtenido el número de votos mencionado o alcanzado representación como miembros del Copngreso en la elección anterior; cuando en las elecciones que se realicen en adelante no se obtengan por lo menos 50.000 votos o no se alcance la representación el en Congreso

-relación partido-representante del partido: los partidos tienen que crear Consejos de Control Etico para examinar la conducta y actividad de sus miembros que desempeñan funciones en la administración pública, en las corporaciones de elección o dentro de la organización política respectiva.; son garantes de las calidades morales de sus candidatos elegidos a cragos públicos

1) minimalista

2) cuantitativo (Moral)

3) explícitamente no reglamentado

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Costa Rica

compromiso de respetar el orden constitucional; se exige la expresa manifestación de no subordinar su acción a las disposiciones de organizaciones o estados extranjeros

a nivel nacional (para la elección de Presidente y Vice y diputados): 3.000 firmas; a nivel provincial (sólo para elección de diputados) y cantonal (sólo para la elección de regidores y síndicos municip.): 1% de los electores inscritos en la provincia o cantón3

La organización interna está muy densamente regulada

   

1) maximalista

2) cuantitativo y cualitativo

3) muy reglamentado

Ecuador

prohibición de subordinarse a disposiciones de organizaciones o Estados extranjeros; está permitido integrar organizaciones internacionales siempre que no atenten contra la soberanía del Estado o promuevan el derrocamiento de gobiernos legítimamente constituídos; prohibición de hacer discriminación por raza, sexo, credo, cultura, condición social o económica

a nivel nacional al menos en 10 provincias, de los cuales 2 deben corresponder a las 3 de mayor población; afiliados: 1,5% de los inscritos en el último padrón electoral

libertad para adaptar o modificar su reglamento interno; dirigente máximo permanece 2 anos en funciones; puede ser reelecto una vez; en caso de escición, el TSE decide sobre la corriente legítima

no participar en un evento electoral pluripersonal, al menos en 10 provincias; constitutir organizaciones paramilitares o no respetar el carácter no deliberante de los miembros de las FF.AA. y Policía Nacional en servicio activo

 

1) minimalista

2) cualitativo y cuantitativo

3) explícitamente no reglamentado

El Salvador

 

afiliados: al menos 3.000

estatutos deben contener organismos, tiempo de elección, forma de convocar a las reuniones, quórum, etc.

no obtener el 1% en la elección; no participación en 2 elecc. seguidas; utilizar para su propaganda medios estatales; fraude

 

1) minimalista

2) cuantitativo

3) no reglamentado

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Guatemala

 

organización: municipal (>15 afiliados), departamental (>municipios), nacional (al menos 50 municipios y al menos 12 departamentos); afiliados: al menos 1 por cada 2.000 habitantes, de los cuales al menos la mitad deben saber leer y escribir

estructura muy detalladamente regulada, con los órganos y sus atribuciones

fraude; no obtener al menos el 4% de los votos válidos, salvo cuando haya alcanzado representación; participar en reelección del Presidente o vulnerar el principio de alternabilidad o aumentar el período presidencial

 

1) mediano

2) cuantitativo

3) muy reglamentado

Honduras

obligación de lograr objetivos por medios democráticos y represen-tativos, evitar la violencia y acatar la voluntad libremente expresada de las mayorías; declaración de no subordinar actuación a directrices extranjeras o que menoscaben o atenten contra la soberanía e independencia del Estado, su forma democrática y representativa; prohibición de discriminación de clase, raza, sexo o credo

organización en más de la mitad de los municipios y departamentos; afiliados: al menos 20.000

garantizar a afiliados la participación directa y representativa en la elección de autoridades, candidatos y la fiscalización de su patrimonio; en caso de haber diferentes corrientes internas, debe respetarse representación proporcional; es obligatoria la elección interna por voto directo y secreto para autoridades

fraude o violencia; no obtener en elecciones de autoridades supremas al menos 10.000 votos

 

1) mediano

2) cuantitativo y cualitativo

3) muy reglamentado

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

México

 

para obtener el registro de sus listas regionales, deberá acreditar que participa con candidatos a diputados por mayoría relativa en por lo menos 200 distritos uninominales; los que no obtengan el mínimo de votos (1,5%) pueden mantener el registro hasta 1 elección posterior

     

1) -

2) cuantitativo

3) -

Nicaragua

sin restricciones ideológicas, excepto las organizaciones que pretendan el retorno al pasado o propugnen por establecer un sistema político similar; tienen que responder por la libertad y la independencia de Nicaragua, defender la soberanía y el derecho de autodeterminación del publeo nicaragüense; impulsar y promover la vigencia de los DD.HH.

organización nacional, regional, departamental (cada uno), municipal (cada uno)

 

cancelación por violación a los principios establecidos; suspensión por un lapso determinado posible

 

1) minimalista

2) cualitativo

3) no-regulado

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Panamá

prohibición de discriminaicón por sexo, raza, religión, cultura y condición social y destrucción de la forma democrática de gobierno

afiliados: 1. al menos 1.000, de esos al menos 50 deben residir en cada provincia, al menos 20 en cada Comarca; 2. al menos 15 adherentes en al menos el 40% de los distritos; 3. al menos 20 adherentes en cada provincia y al menos 10 en cada Comarca; 4. número de adherentes al menos el 5% del total de votos válidos emitidos en la última elección para Presidente y Vicepresidente

son autónomos e indep. y no podrán ser intervenidos, ni fiscalizados en su régimen interno por ningún órgano y dependencia del Estado, excepto por el Tribunal Electoral en el manejo de los fondos que provea el Estado; regula qué deben contener los estatutos sin determinar cuáles órganos tienen que ser

no participar en más de una elección (Pres./Legisl./Representantes de Corregimientos); no obtener en ninguna elección al menos el 5% de los votos válidos; no participar 2 veces en ninguna elección

falta de elecc. internas para la nominación de autoridades ejecutivas durante 2 períodos consec.; no concurriencia a 2 elecc. grals. pluripersonales;-no obtención de al menos el 1% del total de votos válidos en c/u de las 2 elecc. grals. pluripersonales; organización paramilitar, no respetar el carácter no deliberante de los miembros de las FF.AA. y de la policía en servicio

1) mediano

2) cuantitativo y cualitativo

3) explícitamente no- regulado

Paraguay

prohibición de part. o movim. que auspicie el empleo de la violencia para modificar el orden jurídico de la nación o apoderarse del poder; prohibición de aquellos que subordinan su acción política a directivos, instrucciones o alianzas con organizaciones extranjeras, que impidan o limiten la capacidad de autoregulación o autonomía de los mismos; prohibida la afiliación de sacerdotes de religión, de miembros de las FF.AA. y de la Policía

a nivel nacional, únicamente. No se permite la formación de partidos o movimientos regionales. Podrán formarse transitoriamente movimientos políticos regionales para presentarse a Cámaras de Diputados, Gobernadores, Juntas Departamentales, Intendentes y Juntas Municipales; organización en, al menos, 4 ciudades capitales departamentales; afiliados: 0,5% de los votos válidos emitidos en las últimas elecciones nacionales

régimen interno muy densamente regulado: órganos, elección de autoridades, adhesión a principios democráticos etc.; aportes económicos de afiliados no pueden exceder el 5% del ingreso mensual; prohibición de formar organisaciones paramilitares

falta de elecciones internas para la nominación de autoridades ejecutivas durante 2 períodos consec.; no concurrencia a 2 elecciones generales y pluripersonales;. no obtención de al menos el 1% del total de votos válidos en cada uno de las 2 últimas elecciones generales y pluripersona-les; organizaciónes paramilitares, no respetar el carácter no deliberante de los miembros de las FF.AA y de la policía en servicio activo, recibir auxilio económico o directivas de extranjeros, subordinación o de extranjeros

 

1) maximalista

2) cuantitativo y cualitativo

3) muy reglamentado

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Perú

 

organización en, por lo menos, la mitad de los departamentos; afiliandos: al menos 40.0004

     

1)-

2) cuantitativo

3)-

Rep. Domin.

prohibición de toda actividad que tienda o tenga por resultado suprimir, desconocer, disminuir o adulterar DD.HH. o libertades, derechos o garantías individuales y sociales que la Cosntitución consagra, predicar, poner en práctica teorías o doctrinas que pugnen con la forma del gobierno, promover o propiciar la alteración del orden jurídico, escoger sus integrantes por razón de raza o religión, influir por medio de violencia, amenazas o engaños sobre los ciudadanos para obtener votos o en contra de otros partidos, imponer o aceptar exacciones o deducciones de salarios a empleados públicos o a empresas particulares

organización al menos en el 50% de los municipios del país; afiliados: 1,5% el número de electores inscritos en el registro electoral (La Junta verifica la verdad de las declaraciones)

 

no haber alcanzado en alguna elección el mínimo del 5% de los inscritos; no obtener representación en el Congreso; no participar en 2 elecciones sucesivas

 

1) mediano

2) cuantitativo y cualitativo

3) no regulado

Uruguay

Cuadro 5 (continuación)

País

Exclusión de partidos de cierta orientación ideológica?/conformidad exigida

Afiliados/organización necesarios (nivel local, regional, nacional)

Organización interna

Extinción en caso de...(aparte de autodisolución y violación de exigencias para el reconocimiento)

Otras regulaciones/ especificidades

Clasificación: tipo de relación partidos-Estado1

Venezuela

exige el compromiso de perseguir siempre sus objetivos a través de métodos democráticos, acatar la manifestación de la soberanía popular y respetar el carácter institucional y apolítico de las FF.AA.; no discriminación; prohibición de aceptar donaciones de entidades püublicas, compañías extranjeras, organizac. políticas extranjeras

pueden ser nacionales o regionales; nacionales: organización en al menos 12 entidades regionales, regionales: afiliados: al menos el 0,5% de la población inscrita en el registro electoral de la respectiva entidad; los grupos de ciudadanos que hubieren presentado planchas en las últimas elecciones regionales o nacionales y hubieren obtenido el 3% de los votos emitidos, podrán estructurarse en partido y obtener su registro sin cumplir con los requisitos 5

prohibición de mantener milicias o formaciones con organización militar o paramilitar

no participar en 2 elecciones; fraude de inscripción

 

1) mediano

2) cualitativo y cuantitativo

3) poco regulado

1)grado de intervención estatal, 2) control cualtitativo o cuantitativo (conformidad sustantiva o limitación a requisitos numéricos, 3) democracia „entre" partidos o democracia „de" partidos (reglamentación de su régimen interno)

2 CONTROL: El número de afiliados deberá actualizarse después de cada elección periódica de diputados;

3 CONTROL: cada 4 años se tiene que renovar el número de adhesiones; si no se tiene anotada la reorganización, es cancelado el partido

(excepto en el caso de que un partido haya obtenido en la elección anterior al vencimiento de su inscripción un número de votos superior al número de adhesiones exigidas

-en caso de coalición, tiene que demostrarse un número de votos superior al total de adhesiones para que cada partido fuera inscripto separadamente

4 CONTROL: renovación de la inscripción cada vez que se realicen elecciones generales; los partidos políticos que se encuentran inscriptos en el Registro de Partidos Políticos del Jurado Nacional de Elecciones conservan la validez de su inscripción, salvo los que, habiendo participado en el proceso electoral para Representantes a la Asamblea Constituyente, no alcanzaron al menos el 5% de los votos válidamente emitidos.

5- CONTROL: renovación de inscriptos de al menos el 0,5% en el curso de cada año en que comience cada período constitucional. Los partidos que obtienen en elecciones nacionales el 1% mínimo de los votos emitidos sólo presentan esta confirmación.

2.4 Tareas electorales

¿Cuáles son, entonces, las tareas más estrictamente electorales de los partidos políticos mencionados? De las explicaciones anteriores acerca de la extinción de los partidos políticos, ya podemos deducir que en muchos casos, los partidos están obligados a presentarse a elecciones, en algunos casos a nivel nacional, y en otros, también a nivel regional o local, según el tipo de partido del cual se trate. En Ecuador, por ejemplo, la Ley de Partidos Políticos determina que los partidos deben concurrir a las elecciones plurinominales, pero no así a las elecciones unipersonales con el fin de que se establezcan alianzas electorales para contribuir a una mayor concentración en el sistema de partidos.

Además, en todos los países se les garantiza a los partidos el derecho a determinar fiscales en las mesas electorales para así controlar el conteo de votos. En algunos países, los partidos también tienen derecho de integrar las Cortes Electorales (véase la contribución de Juan Jaramillo en esta misma obra).

Es único el caso boliviano que determina que a los partidos políticos, les corresponde la responsabilidad de desarrollo y vigilancia del proceso electoral. En muy pocos casos, se les atribuye a los partidos políticos la tarea de garantizar el transporte de los electores a los centros de votación; esto es el caso en Honduras, en el que la relativa fuerza organizatoria y económica de los dos partidos grandes les da una obvia ventaja, denunciada con frecuencia por los partidos pequeños. En el caso costarricense, en cambio, la ley prevé que el transporte será cumplido por el Tribunal Electoral, con el obvio afán de garantizar una mayor igualdad de oportunidades. Por supuesto, dentro de la cuestión de la garantía de la igualdad de oportunidades, el transporte juega un rol relativamente pequeño en comparación con, por ejemplo, el derecho de hacer propaganda política y la cuestión del financiamiento de los partidos, temas tratados en la contribución de Xiomara Navas en esta obra. La igualdad de oportunidades, en algunos casos, es afectada también por la posibilidad de formar alianzas electorales, sobre todo a nivel presidencial.

 

2.5 Alianzas electorales

Como demuestra el cuadro 6, todos los países permiten la formación de alianzas electorales. Sin embargo, difieren las condiciones para ello, las cuales reflejan la deseabilidad o no de las mismas. En los casos en los que existen otras agrupaciones con fines parecidas a las de los partidos políticos, sólo en el caso de Bolivia explícitamente se determina que las mismas pueden formar alianzas entre ellos o con los partidos políticos. En cambio, en Paraguay se prohibe la formación de partidos con agrupaciones políticas accidentales e independientes. En el caso ecuatoriano, incluso se considera deseable la formación de alianzas electorales en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, regulación con la cual se buscaba, en un principio, lograr una mayor concentración de los partidos políticos. Sin embargo, no se había contado con el hecho de que los partidos políticos, por el contrario, se sentían más motivados a presentar su propia candidatura en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, de manera que se dió todo el contrario de lo que se había buscado: la proliferación partidaria.

Cuadro 6: Alianzas electorales

 

posibilidad de formar alianzas electorales

Condiciones

Argentina

X1

temporales (2 meses antes de las elecciones)

Bolivia

X2

para fines electorales y/o para ejecutar programas específicos de acción política conjunta; hay que organizar un directorio conjunto

Brasil

X

 

Chile

X3

 

Costa Rica

X

pacto de coalición: programa común, forma de distribución del porcentaje adquirido

Cuba

-

-

Ecuador

X

son deseables

El Salvador

X4

pacto de coalición: objetivo; distribución de votos obtenidos; designación de la terna al CCE

Guatemala

X

en el caso de elecciones presidenciales, el total de votos obtenidos se divide entre el número de partidos coaligados

Honduras

X

 

México

   

Nicaragua

X

 

Panamá

X

 

Paraguay

X5

 

Perú

X

 

República Dominicana

X6

las agrupaciones políticas accidentales independientes no pueden establecer alianza o coalición con otros partidos políticos, y en el caso de que lo hagan con otra agrupación similar, se consideran fusionadas en una sola

Uruguay

X (Lemas)

 

Venezuela

X7

 

1 nacional o de distrito

2 también frentes o coaliciones entre agrupaciones cívicas y partidos etc.

3 en todas las regiones en que uno o más de los partidos integrantes se encuentren legalmente constituidos

4 municipal, departamental y/o nacional (puede ser separado)

5 nacionales y municipales

6 a nivel presidencial, legislativo y municipal; es separable

7 para elección de diputados al Congreso y a las Asambleas Legislativas; pueden sumar los votos

 

3. Conclusiones

Al principio de este trabajo preguntamos por el por qué y por el hacia dónde de las normativas sobre partidos políticos. Sin entrar en la manera particular de legislar de cada país, hemos podido observar algunas tendencias generales:

1) Parece darse una tendencia a incluir en la normativa sobre partidos políticos las experiencias con los regímenes autoritarios (prohibición de partidos militaristas etc.) y también las respectivas experiencias idiosincrásicas (como, por ejemplo, el caso colombiano, que responsabiliza a los partidos políticos por el actuar ético y moral de sus exponentes).

2) En este contexto y con la excepción cubana, conviene destacar la tendencia (creciente también en el caso mexicano) de que ya no se busca controlar a los partidos ideológicamente. Por el contrario, es destacable el esfuerzo por garantizar un pluralismo mayor, una mayor igualdad de oportunidades entre los partidos y también dentro de los partidos. Esto refleja el mayor rol que les atribuyen las democracias jóvenes y demuestra una actitud favorable a la democracia representativa y pluralista, en la cual los partidos tienen una función importante.

Dos son los casos en los que esta tendencia parece cambiar: Perú y Guatemala. Después de las primeras experiencias no del todo positivas con los partidos políticos, en estos países se manifiesta la tendencia por disminuir el papel de los partidos en favor de movimientos políticos de menor grado organizativo. A pesar del creciente desprestigio de los partidos políticos guatemaltecos y peruanos, cabe preguntarse si estas formas de participación, debido a su menor control y, por lo tanto, a la facilidad con la cual pueden caer en manos de figuras caudillistas o autoritarias, disponen de una mayor capacidad para canalizar y articular los intereses sociales que los antiguos instrumentos existentes.

Al igual que para otros ámbitos del régimen electoral, para el reglamento de los partidos políticos no hay ninguna panacea. Ya hemos insistido varias veces en que, para poder evaluar determinada normativa, hay que tomar en cuenta la realidad política de cada país, y también hay que considerar el conjunto de las normas electorales y su efecto sobre una realidad política dada. Como demuestra el caso ecuatoriano mencionado, la intención de una norma puede invertirse, si no se toman en cuenta las tradiciones de un país. Las leyes de partidos no se hacen, desde luego, en una torre de marfil.