MATERIAL
BIBLIOGRÁFICO PARA PANEL PREVENCIÓN DE CONFLICTOS
SEGURIDAD
Y DERECHOS HUMANOS
TEMÁTICA
ESPECIFICA:
SEGURIDAD
CIUDADANA, POLICÍA Y
COMUNIDAD.
Material procesado por: Eva Sacasa G.
SEGURIDAD CIUDADANA, POLICÍA Y COMUNIDAD
TRATADO MARCO DE SEGURIDAD DEMOCRÁTICA EN
CENTROAMÉRICA BASE DE LA INTEGRACIÓN POLICIAL
Entre los
propósitos del Sistema de Integración Centroamericana establecidos en el
protocolo de Tegucigalpa, se encuentra la obtención del desarrollo sostenible
de Centroamérica, que presupone concretar un nuevo Modelo de Seguridad Regional
único, integral e indivisible, inspirado en los logros alcanzados en su intenso
proceso de pacificación e integración.
Durante los
últimos años, a medida que se ha consolidado la paz y la democracia, los países
centroamericanos han realizado importantes avances en la consecución de estos
objetivos mediante la desmovilización y reducción de efectivos y presupuestos
militares, la separación de las funciones policíacas de aquellas propias de la
defensa nacional, la eliminación del servicio militar forzoso o la adopción de
uno voluntario, los esfuerzos y las acciones emprendidas para intensificar la
lucha contra la impunidad, el terrorismo y la narcoactividad, así como la
creciente profesionalización de las fuerzas de seguridad pública.
Desde su
fundación en 1991, la Asociación de Jefes de Policía de Centroamérica se ha
fortalecido con la cooperación de las instituciones policiales y con la actitud
beligerante de los Presidentes en los períodos respectivos.
En su primera
reunión realizada en Honduras en diciembre de 1991, la Asociación abordó los
problemas que genera la delincuencia internacional. Se determinó que el
narcotráfico y el robo de vehículos eran los hechos más relevantes de la delincuencia
internacional en nuestros países.
Asimismo acordaron establecer mecanismos de información y aunar
esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico. Como resultado redactaron una
declaración conjunta destacando que las policías del área deben apoyarse
mutuamente con el fin de lograr la comprensión y el soporte de nuestros pueblos
y gobiernos.
En su II
reunión aprobaron los estatutos de la asociación, donde además s incluyó como
objetivo específico el contrabando de ganado y de armas en Centroamérica. La
ffl Reunión se realizó en Managua, Nicaragua en 1994, para tratar el tema del
enfrentamiento a la droga y el robo de vehículos. Se acordó la creación de una
comisión técnica regional para el enfrentamiento a la droga, integrada por el
Jefes antinarcóticos de cada país.
En su IV
reunión se discutieron como temas centrales: el tráfico de drogas, el robo y
hurto de vehículos en la región y la capacitación profesional a los policías de
Centroamérica. En la V reunión se abordaron otros temas tales como la legislación
penal y la actuación policial en el tema del lavado de dinero, el desarrollo de
la homogenización de los planes de formación y la creación del Instituto
Centroamericano Superior de Policía.
Entre otros
temas y acciones desarrolladas están: el Primer taller sobre Estadísticas de
delincuencia en Centroamérica, formato único de consulta sobre el robo de
vehículos en Centroamérica, distintivo para la policía turística, presentación
del modelo de formación profesional, aunar esfuerzos en la promoción y
organización de la asociación de jefes de policía de América Latina, se apoyó
las resoluciones del Primer Encuentro de Mujeres Policías de Centroamérica y el
Caribe.
El Plan
Regional contra el Crimen Organizado me suscrito por los jefes policiales el 6
de mayo de 2001 con el objetivo de proteger la vida y los bienes patrimoniales
de las personas naturales y jurídicas en la región centroamericana y del
caribe, dentro del marco de la cooperación de las instituciones policiales.
Hablar de la Policía significa hablar de
varias policías, no hay un concepto de policía
integral global en el que todas encajen en un modelo único. En lo que si
se ha avanzado es en el cambio
progresivo que desde la constitución se ha operado en la Policía. Lo fundamental es que se ha convertido en un
instrumento de la democracia. La policía tiene
que proteger los derechos constitucionales en su lucha contra la
delincuencia y el desorden público,
pero al mismo tiempo tiene que ser efectiva y tratar de mantener el orden social establecido Y para ser un instrumento de la democracia,
debe ser transparente, evaluada por la
población, y controlada por los representantes legales de los ciudadanos.
El policía es
un funcionario servidor de la comunidad todo el día, todo el año. La sociedad debería ser más consciente de esto.
El o la policía tratan de solucionar los
problemas de la comunidad, aunque en general, no cuentan ni con la
colaboración ni con la comprensión de
la población. Los policías están acostumbrados a que los medios de comunicación les traten mal. A pesar de
todo, la Policía es cada vez más democrática,
comunitaria y abierta a la población.
Las funciones
de las instituciones policiales se pueden resumir en tres: aplicar la ley, mantener el orden y realizar servicios.
Estas tres funciones son eminentemente públicas. Aplicar la ley incluye el control de la aplicación y su inspección.
La prevención es el objetivo principal
y no el control y represión de la delincuencia o de la violencia. El objetivo es reducir las oportunidades de
delincuencia en la comunidad. La delincuencia
depende de factores políticos, económicos, demográficos y de cambio
social que es imposible que los
policías puedan controlar.
La sensación
de inseguridad no depende tampoco de la inseguridad real que existe en un barrio, distrito o ciudad, sino de variables
sociales, sicológicas y sobretodo de la estructura de clases sociales. Cuanto más confiados están los ciudadanos
en la efectividad de la policía, más casos denuncian y entonces, peor parece la
situación.
En la segunda
función relativa al mantenimiento del orden incluye la protección y control de
la salud pública y en cierta medida, el control de la moralidad pública.
Mantener el orden incluye a menudo terciar en discusiones familiares, tratando
de poner paz.
La tercera
función que es proveer de servicios a la comunidad, es poco conocida pero ocupa
un tiempo importante y creciente de la labor policial. Quizás lo que falta es
una comunicación clara a la población de todo lo que hace la policía. E
problema es que el status asociado al trabajo de dar servicios a la comunidad
es el más bajo dentro de la policía. Las promociones, ascensos y salarios
dependen más de mantener el orden y sobretodo de aplicar la ley y perseguir la
delincuencia. Una policía moderna está dirigida a resolver problemas de la
comunidad y no tanto a reprimir la delincuencia. La función latente más difícil
de cumplir es la de crear y mantener un sentimiento de seguridad dentro de la
comunidad.
Existen
algunos problemas en la definición del diseño de la Policía Básica Territorio
en un marco global. Es necesario hablar del modelo de trabajo y de organización
policial, incidiendo en la resolución de conflictos, en la integración en el
tejido social, en la asistencia a los y las ciudadanos(as), pero también hay
que hablar del modelo de estructura, del diseño de la policía que queremos para
nuestro país, definiendo cuales son los mínimos necesarios para una resolución
eficaz de las demandas que se plantean., teniendo que integrarse
territorialmente en colectivos más amplios que los actualmente existentes, sin
perder la dependencia funcional de los alcaldes.
Es importante
que la policía responda a las demandas sociales, integrada en el tejido social
para dar respuesta a los conflictos que permanentemente se plantean y a partir
de ahí elaborar el diseño policial.
El policía
tiene que estar al tanto de todas las situaciones que se generan en su entorno
para adelantarse a los problemas que se plantean y estar asi plenamente
integrado en la sociedad. Este objetivo, del policía que resuelva conflictos,
debería ser el eje vertebral de las estrategias para una policía integral que
sea auténticamente revolucionaria en cuanto a sus efectos. El agente de a pie,
el jefe de sector debe ser el eje central del trabajo policial alrededor del
cual giran todas las demás herramientas que tiene la propia policía.
La policía
tiene la responsabilidad de resolver conflictos, cualquier tipo de conflictos
sociales e incluso algunos familiares y entre vecinos. La misión más difícil es
la de crear y mantener un sentimiento de seguridad dentro de la comunidad.
Las
investigaciones en el ámbito de la sociología y de la criminología ponen de
manifiesto la complejidad de la percepción que los ciudadanos tienen de la
seguridad, en este sentido el sistema de seguridad ha de dar respuesta no solo
a la reducción de la criminalidad sino también a la percepción social, ha de
potenciar una sociedad tolerante, solidaria, participativa y corresponsable de
las políticas públicas de seguridad, ha de prever políticas que se anticipen al
conflicto, en definitiva ha de ser capaz de gestionar los conflictos. Parece
que la trilogía de prevención, represión, solidaridad o participación
constituyen los parámetros dentro de los cuales debería ser definida una
política global de seguridad pública.
Este cambio de orientación en la demanda formulada por el ciudadano,
entendido como cliente del servicio policial conlleva una modificación de los
parámetros empleados para evaluar la gestión policial globalmente considerada.
No será suficiente con una policía que intervenga para erradicar el delito,
como tampoco lo será la valoración del rendimiento, medida en número de
detenciones. Se hace necesario ir más alia, a la fase previa a la ejecución del
delito como evitación de su consumación.
El campo
abierto al papel integrador que pueda suponer el trabajo policial, la
importancia de la mediación en el futuro de las funciones policiales para la
resolución de los conflictos están en la base de un nuevo modelo de policía
dando los pasos para profesionalizarla cada vez más al servicio de la comunidad.
El trabajo
policial genera habitualmente una serie de mitos que distorsionan la
propia realidad policial. Manning
observa una tendencia a cerrarse sobre si misma. Existe un mito policial de desconfianza hacia los
medios de comunicación, así como existe un mito periodístico de ver con recelo el trabajo de la policía. En una
encuesta realizada en España se
preguntaba : Como cree usted que los medios de comunicación valoran el trabajo diario de su policía local?
Alrededor del 80% de los encuestados opinaban que los medios de comunicación los valoran mal o muy mal.
La prensa
considera que las instituciones policiales se sustraen muy a menudo y abusivamente, a su curiosidad. La Prensa se
levanta en general contra las prácticas que
tienden a restringir su libertad en los dominios en que su actividad no
choca con límites legales sin con
reticencias policiales ante la exigencia de transparencia que ella representa. El enfrentamiento es todavía más
directo cuando la víctima es la propia
policía, cuando éstos estiman que son objeto de injurias o de difamación
por parte de los medios de
comunicación.
Necesidad
mutua: colaboración
Policía y
prensa presentan una característica común, la importancia que representa para
ellas la búsqueda de la información y las relaciones con el público. La
consecuencia es que en muchos casos policía y prensa tienen necesidad la una de
la otra y pasan de una situación de concurrencia conflictiva a una de
colaboración más o menos implícita. La policía tiene necesidad de informaciones
sobre la sociedad para poder servirle con más eficacia y la prensa constituye a
veces una fuente importante, pudiendo ser los periodistas útiles informadores.
Las relaciones policía prensa son relaciones de intercambio que obligan a las
dos instituciones a no ignorarse mutuamente y a tratarse bien en la medida en
que se encuentren en situación de demandante y beneficiarios de servicios.
( Solores
A.Jesús A., director del área de seguridad ciudadana, L'hospitalet de
Llobregat, Barcelona, La policía y la seguridad pública como campos de estudio
de la sociología y otras ciencias sociales.).
"La
actual Constitución Política de Nicaragua, en su título V, arto. 97 establece:
La Policía Nacional es un cuerpo armado de naturaleza civil. Tiene por misión
garantizar el orden interno, la seguridad de los ciudadanos, la prevención y
persecución del delito y los demás que le señale la ley. La Policía Nacional es
profesional, apolítica, apartidaría, obediente y no deliberante. La Policía
Nacional se regirá en estricto apego a la Constitución Política a la que
guardará respeto y obediencia, estará sometida a la autoridad civil que será
ejercida por el Presidente de la República a través del ministerio
correspondiente. Dentro de sus funciones, auxiliará al poder jurisdiccional. La
organización interna se fundamenta en la jerarquía y disciplina de sus
mandos."
En
concordancia con la Constitución, la Ley 228, Ley de la Policía Nacional,
respondiendo a las exigencias actuales del estado de derecho y su
modernización, contiene todo el marco institucional y su marco de relación con
la comunidad, a la que debe servir en
todo momento.
Más allá de
las especificaciones legales, la naturaleza civil de la Policía Nacional
se manifiesta de manera natural, en su
ámbito de acción, la sociedad civil y en el carácter de sus actividades, en ella, con ella y para ella,
el resguardo de su seguridad y sus derechos,
así como la provisión de múltiples servicios policiales.
Por otro lado,
la mayoría de las habilidades que requiere el policía son de carácter
civil, sus instrumentos principales no
son las armas, sino su preparación profesional en múltiples carreras civiles, complementado por el aprendizaje de
técnicas propias de la actividad
policial.
El trabajo
policial requiere sobretodo de un enfoque humanístico. Siempre en contacto directo con la ciudadanía, es continuo y
permanente. El quehacer policial sólo tendrá
éxito si involucra a la sociedad civil y la comunidad en las diferentes
tareas, desde la
definición de
políticas de organización y funcionamiento hasta la ejecución y control de
planes y medidas encaminadas al cumplimiento de las misiones que las leyes
encomiendan a la Policía Nacional. Por ello han renovado el acercamiento a la
sociedad civil y a la comunidad a través de la ejecución de planes especiales,
creación de consejos y comisiones que integran a civiles y otros esfuerzos.
La relación
con la sociedad civil constituye además un verdadero vehículo de
retroalimentación y regulación de la acción policial. Por ello, es una relación
permanente de carácter estratégico. Se ha promovido con sectores organizados de
la sociedad acciones que implican su aceptación del control social, partiendo
de que la Policía y la sociedad en su conjunto tienen como enemigo común una de
las mayores amenazas a la seguridad ciudadana y a los derechos humanos : la
delincuencia.
También se
realizó un gran esfuerzo por despolitizar las relaciones con la sociedad civil
y la comunidad y se trató de darle una connotación estrictamente profesional.
Se ha contado con el respaldo creciente de sectores organizados sin una
predominante filiación político partidaria y es significativo el avance en el
reconocimiento de una Policía al servicio de toda la sociedad nicaragüense.
Si la sociedad
civil y la comunidad tienen la responsabilidad de prevenir y enfrentar los
factores que provocan la inseguridad ciudadana y en reciprocidad, la policía
debe participar en la identificación y solución de éstos y otros problemas que
afectan a la sociedad. Asimismo debe contribuir a la educación cívica de los
ciudadanos, inculcando el respeto a las leyes.
A nivel
individual todo miembro de la policía debe conocer, sentir y comprender las
condiciones y los problemas de la sociedad en que actúa y ejercer sus funciones
con profesionalismo, ética y humanismo, apegado a los elementos científicos de
la prevención e investigación, pero amigable y atento en el cumplimiento de su
trabajo, en estrecha relación con la ciudadanía, defendiendo sus derechos y
preocupándose por sus problemas de seguridad. Las relaciones entre policía y
sociedad civil deben aprovecharse al máximo para educar a policías y ciudadanos
en la promoción y protección de los derechos humanos y en la responsabilidad de
ambas partes en el respeto a las leyes y a la autoridad.
La actuación
de la Policía y su rol respecto a la seguridad ciudadana está condicionada por
dos grandes grupos de factores, uno de carácter interno y el otro externo:
1.
Modernización y fortalecimiento institucional, en el contexto general de modernización del estado
nicaragüense, lo cual pasa por la profesionalización y tecnificación de la
institución policial y de sus miembros y por la continuidad de la revisión,
completamiento y adecuación de su marco legal de actuación.
2. Alianza
estratégica con la sociedad civil y la comunidad, requisito indispensable para la eficiente articulación de la
prevención policial y la prevención social y para llevar a la práctica la
actividad preventiva e investigativa fundamentada en el cumplimiento de la
Constitución Política, las leyes y en la ética policial.
La
modernización del aparato policial es una necesidad imperativa, entendiéndola
en términos cualitativos, como la transformación permanente hacia una
institución cada vez más ágil, coherente y armónica; con pleno dominio de la
técnica policial moderna y en la que todo su personal está dotado de una
formación específica que le permita cumplir a cabalidad con las funciones
asignadas.
A pesar de las
serias limitaciones materiales que padece la Policía Nacional, en los últimos
años ha habido relevantes avances en la institucionalización, mediante: el
completamiento del marco jurídico de la actuación policial, el proceso de
profesionalización, la sistematización de la capacitación policial, el
perfeccionamiento del sistema de dirección, el completamiento de su marco
técnico metodológico interno y la incorporación de la perspectiva de género en
sus políticas y prácticas policiales.
Policía-Comunidad
Los Problemas
de Seguridad Pública en Nicaragua no son abordados o vistos únicamente desde la
esfera policial o estatal
Una de las formas que la Policía Nacional
conoce la problemática, por la consulta directa con la comunidad, desde los
Barrios y municipios, donde participan varones y mujeres y expresan sus
sentimientos o percepciones sobre su seguridad, desarrollando un proceso de
retroalimentación.
La Policía
Nacional ha desarrollado un novedoso y participativo Proceso de Planificación
junto con la Comunidad que inicio en el año 2001, en el contexto del programa
de Modernización y Desarrollo para el Fortalecimiento de la Seguridad
Ciudadana, a la que presta sus servicios, identificó los principales problemas
locales y las alternativas de solución
posible. Esto constituye un hecho trascendental en la vida institucional y democrática de Nicaragua, un proceso que sin
lugar a dudas contribuirá en fortalecer la
seguridad de las personas y sus bienes, así la Gobemabilidad
Democrática.
El Inspector
General de la Policía Nacional, entre sus atribuciones es quien garantiza
el respeto de los derechos humanos, y
realiza las inspecciones a las distintas Unidades de la Policía a fin de constatar el funcionamiento
de estas y el buen servicio de los miembros.
Existen coordinaciones con la Procuraduría de los Derechos humanos y a
su vez con el órgano de apoyo de
Asuntos mismos, que cumple sus funciones a través de la orden 032- 99 que lo
faculta para realizar la respectivas investigaciones, si la infracción la
ameritase la realización de una
investigación.
Se supervisan
también las actitudes del personal, a través del enfoque de género, que ha contribuido a generar a nivel institucional
y social cambios de actitudes y conductas
orientadas a avanzar en la equidad dentro de mujeres y hombres
eliminando cualquier tipo de
discriminaciones con respeto a los derechos humanos. Existen dependencias de la
Comisaría de la Mujer y la niñez a fin de dar atención especializada a los
casos de violencia física y psicológica o sexual en contra de la mujer.
Estos
mecanismos han sido funcionales hasta la fecha, en el cual se ha procedido de
conformidad con la competencia de cada funcionario cargo de las distintas
estructuras de la Policía.
La
participación ciudadana es uno de los componentes más importantes en la
incesante búsqueda de mejorar y perfeccionar el régimen democrático. Por ello,
la generación de mecanismos de participación que favorezcan la definición, la
convicción y la adopción de formas democráticas de convivencia con la garantía
de una reducción significativa de las amenazas es de importancia
transcendental.
La democracia
entre sus múltiples concepciones también es la armonización y conciliación de
intereses muchas veces opuestos entre si. Por ello, es importante iniciar un
proceso de diálogo, de comunicación y de acercamiento entre sectores para
sumar voluntades hacia la consecución
de un conjunto de medidas que propicien la seguridad y bienestar colectivo.
El estado
necesita vincularse con la sociedad civil más allá de las normas que regulan
su accionar respecto de ella y la
sociedad debe contar con espacios de participación plenamente garantizados por el estado, para ampliar las
posibilidades de lucha y acción entre
todos, tendientes a la reducción de las amenazas. Sin participación ciudadana
no habrá estrategia de seguridad tal
que garantice el éxito en el mediano y largo plazo.
CAPACITACIÓN
DE POLICÍAS
La Academia de
policía cuenta con Programas y Materiales de entrenamiento en materia de Derechos Humanos. En los diferente cursos
que se establecen en la Academia de
Policía, principalmente en los Cursos de Formación se establece en el
curriculum de cada uno de'ellos como
Asignatura " Los Derechos Humanos" , con una carga horaria de 34
y 38 horas, y en todo el curriculum de
los diferentes cursos académicos se inserta de
manera transversal la temática de los derechos humanos con el objetivo
principal de:
• Interpretar y Respetar la Democracia como
el único ámbito en el que es posible la vigencia de los Derechos Humanos y un Estado Democrático
y comprender la
Doctrina de la
Seguridad Humana.
• Contribuir al desarrollo de los
estudiantes en materia de protección de los
Derechos de la
Niñez y de la Adolescencia, al igual que la Violencia de Género y la Seguridad
Ciudadana en General, infiriendo valores, actitudes y aptitudes para una
adecuada actuación policial en la prevención del delito.
Los Materiales
fueron Elaborados por Profesores y Metodólogos del Instituto de Estudios
Superiores
Academia de Policía; con asesoramiento de instituciones dedicadas a este
fin
El Personal en
su totalidad han sido capacitados mediante cursos en Universidades Nacionales y
mediante cursos Internacionales, como son: El Instituto Interamericanos de
Derechos Humanos (IIDH); Instituto Martín Luther King de la Universidad
Politécnica de Nicaragua, Universidad Centroamericana. Además de Conferencistas
de las diferentes Organizaciones de Derechos Humanos de Nicaragua. Los
Profesores de los Cursos son jefes policiales.
En relación a
los materiales didácticos, aunque existen propuestas no se han logrado
finalizar, tales como Simulaciones Virtuales, Figuras, Juegos ( Monopolios)
sobre la materia etc.
En el curriculum
de la academia no existe un programa de capacitación específico de Doctrina de
Seguridad Democrática, aunque esta contemplado en otras materias como son ;
Doctrina Policial, Ética Policial, Historia Policial, Asignaturas de Derecho.
Con respecto
al adiestramiento o enfrenamiento, el Instituto de Estudios Superiores, tiene
un Modelo Educativo donde los conocimientos teóricos enseñados son puesto en
práctica mediante el sistema de Simulación, que son aulas construidas
específicamente para ello y a través de la metodología de aprehender haciendo
las cosas, son asimiladas por los estudiantes de los diferentes cursos que se
desarrollan.
En el
curriculum de cada uno de los Cursos de Formación, se contempla Materias para
el entrenamiento sobre mediación Policial; dicha materia cuenta con una carga
horaria entre 20 y 30 horas clases y tiene como Objetivo:
• Adquirir los conocimientos necesarios
sobre los Conflictos y Violencia Social, así como Salud Mental.
• Formar a los Estudiantes bajo principios
y valores morales, éticos y profesionales los que estarán presentes en cada una de las
intervenciones policiales.
En algunos
Cursos están dentro de una Materia General Policial, tal como es
Preparación Operativa Policial. Se
realizó un curso sobre integración Centroamericana y Paz, auspiciado por el Parlamento Centroamérica
(PARLACEN) desarrollado por Diputados Nicaragüenses, miembros de ese organismo
y el Instituto de Estudios Superiores
impartieron las clases en el año 2002, graduando 112 estudiantes del
Curso Técnico Superior.
LA INCORPORACIÓN DEL ENFOQUE DE GENERO EN EL PROCESO DE MODERNIZACIÓN DE LA POLICÍA NACIONAL DE NICARAGUA
Hay dos
razones básicas para incorporar el enfoque de género en las instituciones del
estado: primero, es un acto de estricta justicia hacia las mujeres en su larga,
lucha por la igualdad y la vigencia de sus derechos humanos. Segundo, el rol
igualitario de la mujer es un elemento vital para la modernización de las
instituciones, y su implementación no debería ser un producto del azar ni de la
improvisación, por el contrario se requiere de políticas públicas claramente
explícitas.
No podemos
hablar de modernización, derechos humanos y mucho menos de democracia sin
reconocer la naturaleza desigual de las relaciones entre hombres y mujeres en
nuestras instituciones y en nuestras sociedades, y menos aún podemos diferir
por más tiempo la realización de acciones concretas para avanzar en las
relaciones equitativas de género en todos los ámbitos de nuestras sociedades.
En las
instituciones del estado, particularmente en las policiales, la incorporación
de la perspectiva de género es una estrategia para avanzar hacia una acción
pública mejor adaptada a las exigencias modernas de servicio eficiente a la
comunidad. Esta estrategia favorecerá el desarrollo de políticas más justas
para mujeres y hombres, y además contribuirá a una mejoría en la calidad de la
atención diferenciada de las demandas ciudadana mediante los servicios
públicos.
La verdadera
convivencia democrática exige la participación activa de las mujeres en la
permanente interacción de las instituciones del estado con la sociedad civil y
la comunidad. Al promover un mayor acercamiento de la sociedad civil a los
programas de prevención y control de la delincuencia, la mujer puede contribuir
a articular de manera coherente la acción policial, mediante un proceso de
prevención social y combate humanizado a la delincuencia y la violencia. Las
mujeres, y en especial las mujeres policías, tienen ante si la oportunidad y el
reto de derrumbar el falso paradigma de que
solo los valores masculinos resuelven y acomodan los desajustes sociales
que se reflejan en la inseguridad
ciudadana. La participación de la mujer
en los cuerpos policiales con la sensibilidad que les da su vivencia de siglos como víctimas y como
luchadoras, puede abrir paso a nuevas formas
de promoción de la seguridad ciudadana.
El enfoque de
género en la Policía Nacional
El desarrollo
del enfoque de género en la Policía Nacional se ha basado en la iniciativa surgida de sus filas, sobretodo e algunas
mujeres de rango superior apoyadas por el
Director General de la institución. Prime Comisionado en Retiro Fernando
Caldera. Un primer paso fue la creación
de la primera Comisaría de la Mujer y la Niñez en 1993, gracias al impulso coordinado por el
movimiento de mujeres.
La creación
del Consejo Consultivo de Género en 1996 marca el inicio de la adopción de la perspectiva de género por la institución
policial. Este es la instancia asesora de la Jefatura Nacional y el mecanismo que tienen las mujeres policías
para analizar su situación y plantear alternativas de acción a corto, mediano y
largo plazo, orientadas a la aplicación de la perspectiva de género en las
políticas institucionales internas y en la práctica en las relaciones con la
comunidad.
Entre los
primeros pasos estuvo la incorporación de la equidad de género como un
principio de la doctrina policial, la propuesta de acciones de discriminación
positiva a favor de las mujeres para su ingreso, permanencia, promoción y
capacitación. Asimismo, se ha promovido un mayor acceso de las mujeres a la
capacitación especializada en el exterior y en los cursos de especialidad en la
Academia, existiendo cada vez más una apertura para la promoción de mujeres a
cargos de dirección y de la línea operativa.
Se creó un
Consejo Técnico Asesor, él cual ha contribuido a la institucionalización del
enfoque de género y se estructuró una pequeña unidad de género. Se dieron otras
acciones tales como: la identificación de vacíos y sesgos de género en los
sistemas de registro, información y estadísticas policiales, disponiendo un
plan para corregirlos, la incorporación de la equidad como uno de los
componentes del Plan de Modernización y Desarrollo de la Policía Nacional, la
elaboración de un módulo de capacitación sobre Violencia de Género y Seguridad
Ciudadana, el cual fue incorporado al sistema de formación policial, mayor
participación policial en instancias de coordinación interinstitucional de
lucha contra la violencia hacia la mujer, niñez y adolescencia.
A mediados de
1998 se comenzó a proyectar la experiencia de Nicaragua a nivel de la región
centroamericana mediante el Primer Encuentro de Mujeres Policías de Centroamérica y el Carie realizado en
Nicaragua. Se ha contribuido a sensibilizar a los cuerpos policiales de la
región sobre la imperiosa necesidad de incorporar la perspectiva de género como parte de la nueva filosofía
policial, estrechamente vinculada a la modernización policial.
La Policía
Nacional, a través de un amplio proceso participativo, está incorporando
el enfoque de género en su desarrollo
institucional. Aunque se ha avanzado mucho, aún se aprecia un desarrollo desigual en todos los niveles jerárquicos y
en las diferentes estructuras, siendo
todavía incompleta la apropiación y aplicación de la perspectiva de género.
La
modernización de la N y la incorporación de la perspectiva de género, demanda
como prioridad un cambio de mentalidad
en su personal para avanzar en la definición de su identidad, en al cambio de visiones, valores y en la actuación
cotidiana. Se ha conformado una masa
crítica que ha contribuido a generar una corriente de pensamiento y una actitud favorable a los cambios para la
equidad, sin obviar las expresiones de
resistencia activa y pasiva.
La dinámica
del proceso ha permitido trascender de un enfoque centrado en las reivindicaciones de las mujeres a un
abordaje más integrador, inclusivo y enfocado al fortalecimiento de la PN para el cumplimiento de su misión. Los
resultados alcanzados plantean nuevos retos que deben ser objeto, de una nueva
reflexión y acción para encontrar el camino más adecuado, las prioridades en
este período son:
• La
formulación de una estrategia para la incorporación del enfoque en esta nueva
fase de la modernización.
• El
fortalecimiento del liderazgo y la profundización en la comprensión y compromiso a todos los niveles.
• El
fortalecimiento de los mecanismos de apoyo para asegurar la orientación
del proceso y la institucionalización
de los cambios. (Memoria Foro, Equidad de Género en las políticas públicas: un
nuevo desafío para la reforma y modernización del sector público, lera edición.
Proyecto de Promoción de Políticas de Género GTZ).
Desde su
constitución, la Asociación de Jefes de Policía ha facilitado el ingreso y
participación de las Mujeres que han asistido como Titulares de sus Cuerpos
Policial tal es el caso de la Licenciada Lineth Saborio Ex Directora de la OIJ
de Costa Rica y recientemente la Sub Comisionada Coralia Rivera de Coca
Directora General de la Policía Preventiva de Honduras.
La Asociación
ha incorporado el Enfoque de Género en sus estatutos y en el Sistema
Estadístico Policial y organizado 3 Encuentros de Mujeres Policías de Alto
Rango, aprobado las Resoluciones emitidas y su implementación, participando las
Mujeres policías de más alto rango de cada cuerpo policial. Se constituyo la
Comisión de Coordinación Regional de Género, integrada por la Delegada
Propietaria y Suplente de cada cuerpo.
Los encuentros
de Mujeres Policías, permiten el acercamiento de las Mujeres Policías del área
en la búsqueda de igualdad de condiciones y oportunidades para mujeres y
hombres y el enriquecimiento de la Policía y los servicios que presta bajo una
perspectiva de género, dentro del espíritu unionista e integracionista que
contribuye a la vez a impulsar el
cumplimiento del Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica.
En el año
2000 se elaboró el " Proyecto
Regional Enfoque de Género en la Modernización de las Instituciones Policiales
y en la Seguridad Ciudadana" teniendo
como contra parte la Policía Nacional de Nicaragua y el Proyecto
Promoción de Políticas de Género GTZ/
Nicaragua, el objetivo es iniciar un proceso de trabajo para disminuir los sesgos de género a lo interno de las
Instituciones Policiales de C.A., y el Caribe. Su duración es de octubre/2000 Marzo/2002, con vista a su ampliación
primeramente se definieron 3 países
pilotos ( Honduras, El Salvador y Panamá) En el ul Encuentro en República Dominicana se recomendó su
ampliación al resto de Instituciones Policiales de la Región.
Se han logrado
avances en Honduras, El Salvador y Panamá que disponen de Planes operativos ,
han concluido su diagnósticos y han impulsado su capacitación, también se ha
contado con el apoyo de la Unión Europea en el caso de El Salvador. Nicaragua
ha jugado un papel preponderante a nivel Regional y mantenido sus avances en la
Institucionalización del Enfoque de Género y en la participación de la Mujer en
el quehacer policial y en el escalamiento de posiciones a los distintos
niveles, lográndose alcanzar el 25% de mujeres en la plantilla nacional de la
Policía.
1. Memoria de Labores. Marzo 2001 a mayo 2002 de la Comisión
de Jefes de Policía de Centroamérica y el Caribe.
2. Cuestionario sobre Consultaría del Tratado Marco de
Seguridad Democrática en Centroamérica, mayo 09, 2002.
3. Memoria Foro Nacional, Equidad de Género en las Políticas
Públicas, Un nuevo desafío para
la Reforma y Modernización del sector público.
4. Otero, Violeta, La Institucionalización del Enfoque de
Género en la Policía Nacional, Managua, julio de 2001.
5. Chávez, Luis. Cmdo. Gral.
En Retiro, Seguridad Ciudadana , Un enfoque Policial, enero 22 de 1997.
6. Solores Arroyta, Jesús. La Policía y la Seguridad Pública
como campos de estudio de la sociología y otras ciencias sociales.