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Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en las Américas

"HOY ES UN DÍA PARA MOVER CONCIENCIAS Y AFIRMAR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES"

San José, Costa Rica, 25 de noviembre de 2011. La conmemoración del 25 de noviembre es un llamado a redoblar los esfuerzos dirigidos a terminar de una vez por todas con la violencia en contra de las mujeres y a reflexionar sobre un fenómeno criminal cuya gravedad, desafortunadamente, está aumentando en la región. En esta fecha -instaurada para enaltecer la memoria de las hermanas Mirabal, activistas políticas dominicanas asesinadas por la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo- se honra a las miles de mujeres que mueren anualmente en las Américas como consecuencia de cobardes actos de violencia de los cuales son víctimas por su sola condición de mujeres, así como de millones más que sufren sus graves secuelas económicas, físicas, psíquicas y emocionales.

Para IIDH, identificar y denunciar las acciones y consecuencias de la violencia sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres, es un paso crucial. Por esa razón, a partir de la construcción de un sistema de indicadores, en un proceso en el que las mujeres centroamericanas y organizaciones feministas tuvieron una participación central apoyadas por nuestro Programa Derechos Humanos de las Mujeres, se señaló que persisten los vacíos en la lucha contra la violencia de género. Mientras se siguen observando altas tasas de feminicidios, maternidad infantil y violaciones sexuales, los esfuerzos estatales no llegan ni siquiera a un 0.4 en una escala en la que el valor más alto es 1.

Muchos delitos, crímenes, acosos y violaciones se cometen en el seno de relaciones de pareja o familiares, lo que los vuelve aún más repudiables; otros tantos parecieran ser inevitables ante la pasividad de los Estados, como los sufridos por las mujeres migrantes en su recorrido hacia los Estados Unidos. En esa ruta altamente peligrosa, las mujeres migrantes se enfrentan con mucho valor y decisión a todo tipo de violencia y abusos desproporcionados. Investigaciones recientes han demostrado que a lo largo de esa ruta de alto riesgo, el sexo forzado se convierte en una ilusoria garantía de paso y una efímera sensación de seguridad. La única protección son los preservativos y alguna dosis de anticonceptivos, medios a los que recurren para prevenir embarazos, pero esto nos las resguarda del maltrato, la explotación, las violaciones o las enfermedades de transmisión sexual en un trayecto que ha sido una trampa mortal para cientos de mujeres que escapan de la discriminación, la exclusión y la pobreza.

Ante tantos actos denigrantes, que afectan más a las mujeres y niñas en pobreza crítica, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, adoptada por la ONU en 1993, establece que “la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales e impide total o parcialmente a la mujer gozar de dichos derechos y libertades”.

El sistema interamericano: mecanismos y sentencias

Inspirada en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, “Convención de Belém do Pará”, (OEA, 1994), un instrumento relevante y trascendental es la sentencia en el caso González y otras contra México, también conocido como “Campo algodonero”, dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 16 de noviembre de 2009. Un criterio fundamental de la sentencia es la aplicación de la legalidad orientada a la defensa y protección de los derechos de las mujeres contra la violencia machista y para la eliminación total y absoluta de los estereotipos y condiciones que son parte de las causas de la desigualdad y la discriminación. En la sentencia, la Corte IDH insiste en la obligación de garantía de los Estados parte de la Convención Interamericana de Derechos Humanos y de la Convención de Belém do Pará, que los compromete a actuar con la mayor diligencia para evitar las agresiones y los actos de violencia contra las mujeres, así sea en el ámbito privado.

En América Latina y el Caribe prácticamente todas las naciones han emprendido iniciativas de distinta naturaleza para lograr la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres. Son particularmente importantes, por ser la primera garantía a la que acuden las víctimas, las comisarías policiales que atienden casos de esta gravedad. También hay leyes específicas contra el feminicidio, programas de atención a las víctimas y esfuerzos de educación en derechos humanos para formar a las nuevas generaciones. Ante la magnitud del fenómeno, la sociedad civil y, particularmente, las organizaciones feministas y de mujeres, exigen que estos programas se consoliden y fortalezcan para que sean realmente prioridades políticas de Estado.

Las mujeres, protagonistas de la lucha en contra de la violencia de género

Un admirable ejemplo de lucha, perseverancia y emancipación es Eufrosina Cruz Mendoza, lideresa indígena de Oaxaca, México, quien escapó hace veinte años del matrimonio forzado, frecuente en sus comunidades, "para poder ser libre". Desde que se liberó, nada fue igual en la lucha por sus derechos y los de las mujeres indígenas, para quienes logró que se aprobara el ejercicio del voto directo en las elecciones municipales, derrotando de esta forma la negación de sus derechos a elegir y ser electas. Convencida de que debía participar en política para lograr cambios y enfrentar la cruda violencia de género, en el momento actual, con 32 años, Cruz Mendoza preside el Parlamento de Oaxaca con el respaldo de varios partidos.

Al igual que las mujeres migrantes, las mujeres indígenas y pobres sufren más discriminaciones. "Los hombres deciden el destino y cuando te rebelas, eres la problemática a dominar", declaró recientemente la lideresa. Su lección de vida es su conciencia y empeño para realizar su aspiración de libertad para sí misma y para todas las mujeres indígenas, tanto como su rechazo hacia las relaciones tradicionales y el repugnante sometimiento machista. Como ella, muchas mujeres luchan "desde abajo", a menudo en condiciones de extrema desigualdad y pobreza crítica, dándole más vigencia, legitimidad y fortaleza al movimiento feminista mundial.

Además de una sentencia emblemática como la de “Campo Algodonero”, valiosa y justa, y un conjunto de programas creados para erradicar esa lacra social, como los destacados en los informes de la Relatoría de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, una respuesta integral debe conjugar la presencia y las acciones de múltiples actores, pero el protagonismo les corresponde, sin duda alguna, a las mujeres. A lo largo y ancho del continente, ellas han sido capaces de ejercer su derecho a la organización propia como lo planteó la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos (Viena, 1993).

El IIDH, por medio del Programa de Derechos Humanos de las Mujeres, que el 8 de diciembre próximo cumple su vigésimo aniversario, seguirá impulsando y apoyando las más diversas iniciativas para erradicar, perseguir y sancionar la violencia de género y para contribuir a que los Estados garanticen el goce pleno y efectivo de las libertades y derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y otros instrumentos internacionales específicos de protección de las mujeres, como la Convención de Belém do Pará.

A lo largo de veinte años de labor continua en la promoción activa de los derechos humanos de las mujeres en el hemisferio, ahora hay que hablar sin miedo contra cualquier denigración y actos de violencia que se ejercen sobre sus cuerpos y sus vidas. Este es, sin duda, el paso que nos llevará más allá del discurso y la retórica cuando se trata también de los derechos de las mujeres y niñas en pobreza crítica y desigualdad opresiva.

Hoy como ayer, desde hace 20 años, IIDH afirma el sentido del Programa en la inclaudicable lucha para erradicar la impunidad prevaleciente en los hechos deleznables de la violencia contra las niñas y las mujeres en el hemisferio americano.

Roberto Cuéllar M.

Director Ejecutivo

Lea más en internet:

Corte IDH. Caso González y otras (“Campo Algodonero”) Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 16 de noviembre de 2009. Serie C No. 205

Fecha de inclusión 24/11/2011 04:00:00

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